Los ingredientes naturales a menudo son lo más efectivo para tratar nuestra piel. La aloe vera es un eficaz antiinflamatorio que puede ayudarnos a renovar los tejidos.


Es un básico de los productos de belleza desde hace tiempo y son muchos los rostros conocidos que han caído rendidos ante sus b beneficios. Si en tu neceser no tienes nada con aloe vera, ha llegado el momento de que conozcas este producto que viene directamente de la naturaleza y que aproveches todas las propiedades que tiene y lo bien que pueden sentarle a  tu piel.

Vamos a empezar explicando que el aloe vera (Barbadensis Miller), es una planta de la familia de las suculentas -aquellas que presentan algún órgano especializado en guardar agua- y propia de climas secos o templados. De hecho, se cree que es originaria de Arabia, pero se ha adaptado a la perfección a climas mediterráneos, cálidos pero menos extremos. También se la conoce como ‘la planta de los mil usos’ y no es para menos, porque se puede utilizar casi para todo.

Usos en cosmética

Su poder cosmético es conocido desde hace tantos siglos que ya los sumerios la contaban entre sus rituales de belleza. Y es que hidrata, ayuda a mantener la barrera lipídica de la piel y además, es un potente antiinflamatorio y cicatrizante. Es por eso que es fantástica para tratar las quemaduras solares. Aunque lo ideal es que os acordéis siempre de proteger vuestra piel de los efectos nocivos del sol, si alguna vez os quemáis, recordad que el aloe vera refresca, rehidrata y alivia la piel.

Pero no es su único uso. Al parecer también tiene efectos antioxidantes y propiedades antibacterianas, por lo que es de gran ayuda para combatir muchas de las formas de acné. Lo es especialmente ahora que, por culpa de las mascarillas y la falta de horas al aire libre, hasta quienes no tenían problemas cutáneos se están sorprendiendo por la aparición de granos e su rostro.

Productos con aloe vera

Como verán en nuestra selección de productos, los usos del aloe vera son tan variados que se presentan en infinidad de formatos. Porque sus poderes hidratantes y regeneradores no solo son beneficiosos para el rostro, también para el resto de la piel y para el cabello. Por ello hay desde cremas faciales que incluyen extractos de esta planta hasta mascarillas para el pelo pasando por hidratantes corporales.

Como verán, también hemos incluido algún gel puro. Por este motivo habrá quién se pregunte si no sería más beneficioso tener la planta en casa y aplicarla directamente sobre la piel. Y eso es algo que, si se tienen los conocimientos suficientes sobre cómo cultivarla y manipularla, podría ser útil, pero si no es así, mejor dejar ese trabajo a los expertos.

La razón para hacer eso es que la mayoría de los beneficios de esta planta se concentran en sus hojas, que son de textura carnosa. Hay quien decide cortar las hojas y aplicarlas sobre la piel directamente, pero cuidado con este tipo de gestos, porque podrían dañar más que beneficiar.

Además de todos esos componentes beneficiosos, las capas exteriores de la piel del aloe vera contienen aloína, una sustancia cercana al látex que puede generar irritación y hasta reacciones alérgicas. Así que, ya que la industria cosmética trabaja por nosotros, mejor no arriesgarse experimentando e ir a lo seguro con productos que sabemos que funcionan.