Los baños son los grandes olvidados en temas de decoración, pero cambiando pequeños detalles podemos darles un nuevo aspecto sin necesidad de meternos en una obra.


Admitámoslo. Hay partes de la casa que nos da más pereza renovar que otras. Cuando pensamos en cambiar la decoración y darle un nuevo aire a nuestro hogar buscamos ideas para modernizar el salón o los dormitorios. A veces, cuando llega el buen tiempo, pensamos en detalles para las terrazas y jardines, pero hay dos espacios que no suelen aparecer como la primera opción y esos son la cocina y, especialmente el baño.

Tenemos el convencimiento de que no hay forma de cambiar estos espacios sin meternos en una obra, cosa que, para que nos vamos a engañar, no es del gusto de nadie. Y, si bien es cierto que el mobiliario de este espacio no es fácil de cambiar sin meternos en faena, sí hay pequeños toques que, aunque sutiles, pueden ayudarnos a dar un nuevo aire a este espacio.

Los textiles

El primer cambio que podemos darle es, obviamente, el de las toallas. Busquemos juegos que se complementen y que, además de cumplir su función primordial, nos permitan dar un toque de color que marque la diferencia en este espacio.

No obstante nuestra recomendación es que busquéis una temática para ese espacio y todos los pequeños complementos vayan acordes a la idea. Así, podéis buscar por ejemplo toques marinos. Si esa es la idea, las toallas pueden ir en azul, con detalles náuticos o hasta blancos y rojos.

Si se trata de un baño infantil, las ideas para la temática se multiplican. Así, la de animales o la de barcos hará las delicias de los más pequeños y además no nos será difícil encontrar una gran variedad de toallas y albornoces con estos detalles estampados o que encajen con la idea.

Jabones y jaboneras

De este modo, siguiendo la temática otros de los elementos más sencillos de cambiar –y que además nos costará muy poco dinero renovar- son las jaboneras y botes para guardar los cepillos de dientes etc. Procura que sean de materiales fáciles de lavar (incluso que se puedan meter en el lavavajillas) y que tengan un tamaño adecuado al espacio elegido.

Se puede complementar la temática elegida –que llega hasta donde nos alcance la imaginación, porque podemos centrarnos en la naturaleza, en décadas históricas, en asuntos concretos, en películas…- con algún cuadro (algo que, dicho sea de paso no es muy habitual encontrar en los baños- y con otro elemento en el que normalmente no reparamos demasiado.

Ese elemento no es otro que la cortina de la ducha. Si la tuya no tiene mampara, aprovecha para conjuntar la cortina con la idea que has elegido para el baño. Es muy sencilla de cambiar y por su gran tamaño suele quedar muy vistosa y llamar mucho la atención.