Este nuevo ingrediente de los cosméticos puede ayudarte a mantener una piel limpia y renovada.


Es uno de los nuevos ingredientes estrella de la cosmética. El ácido glicólico tiene múltiples efectos beneficiosos sobre el aspecto de la piel y ahora se incluye en decenas de compuestos. Pero ¿qué es el ácido glicólico? Pues se trata de un ácido presente en la naturaleza en frutas como la naranja o las uvas.

Hasta hace no demasiado tiempo  se desconocían los beneficios del ácido glicólico. Una vez descubiertos, su uso comenzó a popularizarse en los tratamientos profesionales, porque es un gran aliado a la hora de hacer peelings químicos y no es nada agresivo con la piel. Y es que su gran capacidad como exfoliante permite limpiar el cutis en profundidad y eliminar los restos de suciedad y las células muertas, pero lo hace suavemente, lo que evita irritaciones.

Por este motivo, se convierte en un producto excelente para ayudar a las pieles grasas y mixtas a prevenir el acné o luchar contra él y contra los puntos negros. Lo hace porque limpia el exceso de grasa pero no irrita la base, lo que permite ayudarla a encontrar el equilibrio que necesita para presentar un aspecto saludable.

Aliado para lograr luminosidad en la piel

Además, dicen los expertos que además de su poder exfoliante, el ácido glicólico es excelente para activar la renovación dérmica. Esto supone que en un tiempo relativamente escaso, se vean los primeros resultados, entre ellos, una luminosidad visible en el rostro, lo que es de agradecer cuando nos encontramos cansadas.

Otro de sus beneficios más destacados es su poder despigmentante. Esa renovación celular conlleva también una potente acción sobre las manchas. Por eso, las pieles con rosácea, manchas de sol o hiperpigmentación notarán mucho su acción. Y, en el caso de la rosácea, en la que además la piel se vuelve muy sensible en determinadas zonas, que el peeling que realiza sea suave, es un plus para lograr una piel calmada y de aspecto uniforme.

¿Cómo aplicarlo?

Actualmente existen muchas gamas de productos que utilizan el ácido glicólico en sus formulaciones, por lo que, si os hacéis con algún producto en concreto, lo mejor es que sigáis las instrucciones de su creador. Pero básicamente suelen encontrarse en tres formatos: limpiadores con ácido glicólico, sérum concentrado y cremas hidratantes.

El el caso de estas últimas, obviamente, se quedará sobre la piel y no habrá que retirarlo como sí sucede en el caso de los limpiadores. Como decimos, lo mejor es consultar las instrucciones porque dado su poder exfoliante, algunas formulaciones no están pensadas para permanecer durante muchas horas sobre el rostro.

En cualquier caso, empieza siempre por dosis pequeñas, como deberíamos hacer con todos los productos que aplicamos por primera vez sobre el rostro, aunque las cantidades de ácido que suelen incluirse en los productos no es demasiado elevada para evitar estos problemas y para cubrir determinadas necesidades.

Los tratamientos que usan los profesionales tienen una concentración que ronda el 20%. Así que todo lo que esté por debajo del 8% será más suave y todo lo que supere el 10% tendrá efectos más intensos a nivel de exfoliación. Si queremos un tratamiento muy intenso, entonces lo mejor es acudir a un profesional, que no solo sabrá cómo atender a las necesidades de nuestra piel, sino que además, nos dará toda la información.