Desde hace unos meses las entendidas en cosmética no dejan de hablar de esta nueva línea de productos. Te explicamos en qué consisten, para qué sirven y cómo pueden ayudar a restaurar la piel.


Son la sensación de los últimos meses y un gran aliado para las pieles más castigadas, especialmente en esos meses en los que apenas nos ve el sol. Se habla mucho de las cremas cica y todos los laboratorios cosméticos han sacado una variante de esta gama, pero ¿qué son las cicacremas?

Pues se trata de productos con formulaciones que existen desde hace años pero en su versión más intensa. Las cremas farmacéuticas para reparar heridas y cicatrices funcionan desde hace tiempo y son bastante efectivas –si se siguen los consejos adecuadamente-. Y ahora ese poder cicatrizante y reparador de los tratamientos intensivos tiene su réplica y se ha adaptado al mundo cosmético para que podamos utilizarlo todos los días.

El poder de la centella asiática

Así por definición, tendríamos que decir que las cremas cica son aquellas con un alto poder reparador y cicatrizante para la piel.  Una de las razones por las que funcionan tan bien es por su formulación y por un ingrediente concreto: la centella asiática. Esta planta, que está en la base del famoso bálsamo de tigre tan popular en el continente asiático, una crema que surgió de la leyenda de que los tigres curaban sus heridas restregándose contra esta planta.

En un inicio las formulaciones de estas cremas eran más pastosas, pero los laboratorios ya tienen en el mercado una nueva formulación más ligera que, aunque mantiene la untuosidad, resulta más ligera y dejar respirar mejor la piel. Eso, añadido a la incorporación de agentes antiaging, convierte a estos productos en un buen aliado no solo para eliminar las marcas de la piel, también para luchar contra las arrugas o el descolgamiento del óvalo facial.

Rehidratación y adiós cicatrices

Como decíamos el origen de estos cosméticos está en los ungüentos para curar y regenerar la piel en las heridas, pero en la actualidad se han adaptado para que podamos incorporarlos en nuestras rutinas diarias y así notar sus beneficios cosméticos.

Esto es especialmente útil en un momento en el que el confinamiento y las mascarillas han hecho estragos en la piel. Para unos han supuesto que la piel se les reseque y que aparezcan las temidas arrugas de expresión y para otros que aparezca el temido acné, que ya tiene hasta un nombre asociado a este periodo: ‘maskné’ (el acné producido por el uso de las mascarillas).

Las cicacremas se han convertido en un gran aliado para ambos. Por un lado, porque ayudan a evitar la pérdida de ácido hialurónico presente de manera natural en la piel, y por otro porque suponen un gran aliado para eliminar cualquier marca que puedan dejar los granitos derivados de ese brote de acné.

Si te decides por probar estas formulaciones, recuerda que hay que continuar con las rutinas habituales de limpieza del rostro –o del cuerpo, porque también tienen un gran efecto contra las estrías- y procurar mantener los preceptos habituales. Esto es: cuidar la piel como siempre y evitar exponerse en exceso al sol. Y ponerse siempre, siempre, protección solar en el rostro.