En días como San Valentín buscamos marcar la diferencia con los detalles. Te damos ideas para jugar con la luz y crear un ambiente especial.


A veces no nos damos cuenta de su importancia, pero la iluminación cobra un papel fundamental a la hora de crear ambientes. Y en San Valentín la cosa va de eso, de generar un clima íntimo, relajado y cercano en el que disfrutar de la velada, y para eso las luces pueden ser de gran ayuda.

La mayoría celebra el día de los enamorados con una cena y en esta época del año se hace de noche muy pronto. Por eso, en estas fechas no podremos contar con la ayuda inestimable del sol para iluminar la estancia, o con el atardecer como fondo, así que tendremos que echar mano de la iluminación artificial.

Las velas y el romanticismo

Quizá en otras celebraciones no cobran tanto protagonismo, pero en San Valentín, cuando imaginamos una mesa y una cena perfectas, las velas siempre están presentes. Pueden formar parte de la decoración o, además, ser la fuente de iluminación principal de una estancia, generando un ambiente íntimo.

Puedes colocarlas separadas por la habitación -siempre con cuidado de ponerlas lejos de cualquier cosa que sea inflamable para no correr riesgos-. Así generarás distintos puntos de luz. Otra opción es hacer uso de un candelabro para que toda la iluminación esté sobre la mesa.

Luz y aroma

Las velas tienen además otra utilidad, la de perfumar el ambiente. Las fragancias pueden generar también una sensación de bienestar y hacernos sentir que estamos en un entorno placentero, algo que puede ayudar a esa atmósfera que buscamos generar. Y es que la aromaterapia puede jugar a nuestro favor.

Según la aromaterapia, al olor a azar o toques de naranja se les atribuyen efectos energizantes y a la manzanilla, calmantes. Sea cierto o no, son dos aromas suaves, como el de la vainilla o la canela, que no interferirán demasiado con los de la comida que vayamos a servir y pueden ayudar a ese clima del que hablamos.

Luces led, cómodas y seguras

Para aquellos que prefieren no complicarse con las velas, ha aparecido en el mercado una nueva forma de iluminar sin complicarse la vida, las luces led. Y las hay para todos los gustos y colores.

Hay, por ejemplo, cables de pequeñas lucecitas que encajan casi en cualquier lado y dan un toque romántico. Lo mismo sirven para colocar en una pared a modo de decoración que como espacio del que colgar las fotografías.

También las hay en formato reducido e individual, con su propia batería, para que podamos colocarlas allá donde queramos sin miedo a que algo pueda salir ardiendo o sin tener que preocuparnos de apagarlo todo.

Elijamos el formato que elijamos, hay que prestar atención la iluminación, porque puede ser una gran aliada en una noche en la que esperamos que todo salga perfecto. Y si aún no tenéis claro como hacerlo, aquí os dejamos algunas ideas para que hagáis de esta, vuestra noche.