Hay quien es capaz de hacer verdaderas virguerías con su pelo en cualquier sitio, pero hay quien no puede ir a ninguna parte sin un kit de emergencia. Ficha estas ideas para tener un secador que echarte a la maleta para sacarte del apuro.


Ha llegado el momento que muchos estaban esperando. Al fin podemos pensar en viajar y en pasar unos días en otro lugar. Con precauciones, distancia de seguridad y todo lo que sigue conllevando esta situación, pero con la vista puesta en las vacaciones.

Para esos días hay quien lleva un equipaje voluminoso en el que cabe de todo y luego está la versión contrario: los que tienden al minimalismo. Unos porque vienen así de serie y otros porque no encuentran más remedio, porque son las aerolíneas las que marcan el camino. Sea cual sea el caso, lo que agradecen ambos es que los objetos que portan en esa maleta sean lo menos voluminosos posible.

El secador, siempre en la maleta

Y el secador de pelo suele ser un elemento más. Hay quien solo lo suma al equipaje solo cuando se va a un apartamento o no está seguro de si habrá algún secador allí. Pero también quienes no se fían de que el que vayan a encontrar en el hotel cumpla con lo que necesitan para hacer frente a eso que los ingleses llaman un ‘bad hair day’ y que aquí conocemos como el momento en que no eres capaz de domar el pelo.

Sea como fuere, hay quien opta por cargar con el secador que tiene en casa y que le resulta de lo más fiable. El problema es que los que guardamos en nuestro baño suele ser de unas dimensiones mayores de lo que sería recomendable para nuestra maleta. Y además, olvidamos que corremos el riesgo de darle un golpe durante el traslado o que nos lo olvidemos a la vuelta.

Para todos esos casos la mayoría de las marcas han desarrollado modelos más pequeños y compactos para que cumplan con las mismas funciones pero ocupen menos espacio en las maletas. Eso supone un desahogo, no solo en el tamaño del equipaje, también en su peso, algo importante si vamos a facturar.

Secador grande vs secador de viaje

Como decíamos, en cuanto a prestaciones es complicado que un secador de viaje iguale a los profesionales, para empezar porque la mayoría tienen menos potencia (los de tipo profesional suelen rondar los 2500 w mientras que los de viaje parten de los 1500 w). Pero se pueden lograr muy buenos resultados con versiones más pequeñas.

De hecho, en la selección que hemos hecho verán que hay varios de 2000 w de potencia que cumplen con las expectativas en cuanto a la rapidez de secado, que es en lo que más influye eso de los vatios. A la hora de elegirlo simplemente tienes que buscar el que más se adapte a ti y a tus maletas y ya estarás lista para viajar.