Es un ingrediente que varias culturas llevan utilizando siglos, pero ahora el aceite de este fruto se ha convertido en la base para muchos productos por sus propiedades cosméticas.


Es un producto que los marroquíes conocen y utilizan desde hace siglos, pero en los últimos años la industria cosmética ha descubierto las propiedades del aceite de argán. Este es su producto estrella y se ha convertido en champús, tratamientos y cremas que triunfan entre todo el mundo, incluidos los neceseres de las estrellas de Hollywood.

Entre ellas están la modelo Rosie Huntington Whiteley y la actriz Emma Stone, que han reconocido en alguna ocasión que el aceite de argán es el secreto para mantener sus cuidadas melenas fuertes y sanas. En el caso de ambas se trata del tratamiento de la firma Moroccanoil, una marca pionera en el uso del argán para los productos capilares, que cuenta con miles de seguidores en todo el mundo.

Para todo el cuerpo

Como esta firma, muchas otras marcas destinadas al cuidado capilar han abogado por incluir en su formulación en argán. Sus beneficios en esa zona del cuerpo han sido probados, pero no es la única parte de la anatomía que puede verse beneficiada por las propiedades de este fruto vegetal, que por cierto, también se usa como alimento.

El rostro, la piel de todo el cuerpo e incluso las uñas reciben bien este ingrediente. Y pese a presentarse en un formato graso, como es el aceite, es apto para todo tiempo de pieles, incluso las grasas. Eso sí, utilizado con cuidado y en productos específicos.

¿Qué  hace el aceite de argán?

Pues gracias a su composición, rica en ácidos grasos esenciales y vitamina E, puede proporcionar nutrición a zonas que habitualmente presentan problemas de debilidad o sequedad como pueden ser el cabello y las uñas. Pero también tiene excelentes resultados como hidratante corporal y es de gran ayuda para prevenir la aparición de arrugas y aportando luminosidad y jugosidad a la piel.

El aceite de argán es además un gran antiséptico e incluso tiene propiedades antifúngicas, lo que es de gran utilidad, especialmente si desarrollamos parte de nuestra actividad deportiva en espacios compartidos. También ayuda a restablecer el manto hidrolipídico de la piel, esa barrera natural que nos sirve como barrera protectora frente a las agresiones externas.

Otro de los usos que destacan quienes mejor conocen estos productos es su capacidad cicatrizante. Esta propiedad es muy beneficiosa para atenuar las marcas que pueden quedar  tras una lesión en la piel pero también para evitar la aparición de las estrías cuando la piel está sometida a un estiramiento excesivo –como cuando engordamos o en un embarazo- o cuando recupera su forma anterior.

Como ven, el aceite del argán es un dechado de beneficios que los bereberes conocen desde tiempos inmemoriales y que ahora hemos incorporado a nuestras rutinas de belleza. Un nuevo oro líquido que puede hidratar y dar brillo a nuestro cuerpo.