Hay épocas en las que notamos que el cabello se nos cae en mucha más cantidad. Te damos ideas para identificar si se trata de un problema real, si es algo natural y qué puedes hacer para que luzca en todo su esplendor.


Dicen los expertos que, en condiciones normales, los seres humanos adultos tenemos aproximadamente unos 100.000 pelos que se van cayendo y regenerando. De hecho también hay datos para eso, porque se calculan que, de media, las personas adultas perdemos entre 50 y 150 cabellos diarios. 

Hay épocas de mayor caída época de menor, pero hay veces que nosotros mismos notamos que la densidad del cabello es menor a simple vista o al observar la cantidad de cabellos que quedan adheridos en el cepillo. Si estás pasando por una de esas épocas, lo primero que tienes que observar es si, efectivamente, esa caída de cabello es mayor de lo habitual o si entra dentro de lo normal en época de cambio de estación.

Expertos y tratamiento

Ten en cuenta además que hay veces que el estrés acelera la pérdida de cabellos, por lo que también debemos vigilar si estamos viviendo episodios muy complicados. En ese caso, además de un tratamiento reforzante con productos adecuados, también debemos buscar cómo gestionar los nervios o la ansiedad para evitar problemas de salud, no solo para tener un cabello más lustroso.

Además has de ser consciente de que, aunque a veces la pérdida llame la atención, si tienes el pelo largo resultará más escandalosa. No obstante, si es un asunto que llega a preocupante, no dudes en consultar con un experto. Ellos pueden encontrar la causa y encauzarte para ponerle freno de manera radical. Porque las causas de la caída del cabello son muchas, entre ellas cambios hormonales y algunas afecciones que deben ser controladas por un médico.

Caída y refuerzo

Teniendo eso en cuenta, si en una observación en casa no notas nada extraño, o simplemente quieres reforzar tu cabello porque lo notas más frágil, entonces puedes probar por ti misma. Porque, como decíamos, la caída puede venir propiciada por una época un poco más estresante de lo habitual, pero también simplemente por no haberle dado los cuidados necesarios a tu pelo o a tu cuerpo. Porque la alimentación es importante para todo, también para el pelo y las uñas, o porque te has hecho tratamientos que lo han dejado dañado.

Para esos casos hay tres formas de atajar el problema. La primera es hacerlo con suplementos alimenticios. Hay diversas formulaciones, por lo que si optas por esta idea, consulta a tu médico de cabecera o a tu farmacéutico para encontrar las que mejor te vayan.

La segunda, es con los tratamientos intensivos. La mayoría suelen venir en ampollas de fácil aplicación para antes o después del lavado. Simplemente hay que ser constante y aplicarlas los días a la semana que corresponda y tener paciencia, el pelo tiene su proceso y tarde unas semanas en dar señales de mejoría.

Por último, está el cuidado diario. Busca un champú fortalecedor o para la caída que se adapte a tu tipo de cabello, porque ya sea seco o graso, ningún tipo de pelo está a salvo de la caída. Con este gesto además complementarás los anteriores.