Sus efectos no son eternos ni tampoco exagerados, pero hay tratamientos y labiales voluminizadores que nos pueden ayudar a lucir unos labios más jugosos y mejor tratados.


Cada cierto tiempo aparecen en los medios americanos listas de lo más surrealistas. Pero algunas de ellas, de vez en cuando, arrojan algunos datos que además de interesantes, nos dejan patidifusos. Una de esas listas recurrentes –y quizá por ello, ya sin capacidad para sorprendernos- es la de las partes del cuerpo de los famosos que más se reclaman en la consulta del cirujano.

La lista va variando con el paso del tiempo, pero hay nombres que suelen permanecer inmutables. Es el caso de las actrices estadounidenses Angelina Jolie y Scarlett Johansson, cuyos pómulos, nariz y labios en el caso de la primera y cuya boca, en el caso de la segunda, siempre están entre las referencias de muchas personas a la hora de buscar un resultado con el bisturí.

Dicen esas encuestas que la forma de corazón de los labios de Johansson así como su volumen son de lo más apreciado. Y quizá tengan razón, porque el volumen es uno de los efectos más buscados no solo en el quirófano, también con la cosmética.

Labios arriba

Para rellenarlos, hay tratamientos profesionales para todos los gustos, desde los rellenos hasta los pinchazos con ácido hialurónico y cócteles de vitaminas. Pero para quienes no quieren recurrir a las manos de los expertos pero quieren ganar un poco de volumen, hay productos ideados para ello.

Y son relativamente efectivos. Dan volumen pero no esperemos aumentar unos centímetros el grosos de nuestros labios con ellos. Eso sí, les proporcionan hidratación y un aspecto mejorado, más jugoso y cuidado que siempre es un plus.

Distintos formatos

Estas gamas de productos llevan ya unos años en el mercado, pero siguen apareciendo nuevas fórmulas y, sobre todo, nuevos formatos. Por un lado están los tratamientos a base de ampollas. Estos tendrán efectos más duraderos a largo plazo pero sus efectos no son inmediatos y requieren, como casi todos los tratamientos cosméticos, de cierta constancia, por lo que hay que incluirlo en las rutinas.

Por otro lado podemos encontrar los labiales y gloss. Estos podría decirse que tienen un aspecto más inmediato, en tanto en cuanto lo que hacen es generar también un efecto óptico que da sensación de mayor grosor. Algunos incluso provocan una sensación de cosquilleo al aplicarlos que puede sorprender en la primera aplicación. Otros juegan con las sensaciones de frío y calor, todo para que, además de verse un poco más voluminosos, también los sintamos así desde dentro.

Para que la imagen se potencie además es recomendable, antes de aplicarlo, perfilar los labios con un lapicero del mismo color que el tono que vamos a aplicar –si es incoloro, entonces lo más natural posible- justo por fuera de la línea de manera que ganaremos unos milímetros de grosor a la vista.