Las canas están de moda entre las ‘celebrities’ y también en los salones de belleza. Y hay mucho partido que sacarles para lucirlas con orgullo, por eso, ficha estos productos que te ayudarán a darles el tono y el brillo que merecen.


Las canas estás de moda. Y menos mal. Durante décadas hemos visto cómo los hombres presumían de cabellera plateada y esta era, además, vista como un elemento atractivo. Para ejemplos, Richard Gere o George Clooney, que han ido ganando en sex appeal con los años, al menos de cara a sus seguidores.

Pero ahora numerosos rostros conocidos están haciendo que la tendencia también se instaure entre las mujeres, una tendencia que tarde o temprano tenía que llegar también al género femenino porque ¿no son los años y la experiencia una de las cosas que más atractivo pueden sumarle a la personalidad de alguien?

Los ejemplos estos días son muchos, desde la mismísima Reina Letizia, que luce con orgullo sus canas, o actrices como Salma Hayek, que las han mostrado en las redes sociales hasta quienes las han convertido en parte de su seña de identidad, como Ángela Molina y su larguísima cabellera o Jamie Lee Curtis, que opta por un corte más radical pero peina orgullosa su cabello blanco.

Color y cuidados

Dejarse las canas al viento es una opción tan válida como seguir tiñéndose o hacerse mechas. Pero, como sucede con el resto de elecciones, lucir el cabello blanco y que parezca brillante y lustroso requiere de cuidados específicos.

Como la tendencia está absolutamente en boga, los laboratorios cosméticos ya tienen en el mercado productos destinados a este tipo de cabello. Están especialmente de moda los champús azules y violetas, que funcionan a la perfección como matificantes, ayudando a esos cabellos más claros a brillar con fuerza.

Blanco, no amarillo

Los champús de las gamas azules y violetas son especialmente útiles con los tonos claros porque sus partículas ayudan a que el cabello no amarillee. Porque el tono rubio está muy bien si es el elegido, pero en los tonos blancos y en las canas, no es el más indicado, pues cuando empiezan a amarillear dan la sensación de falta de lustre o de fuerza.

Ese tono más blanco o gris lo que hace es dotar de luminosidad a la melena, lo que además lo hace parecer revitalizado. Para mantenerlo hace falta ser constantes con los tratamientos. Utilizar los champús de esta gama y acompañar de vez en cuando con las mascarillas más apropiadas para nuestro tipo de cabello.

No obstante es recomendable que con estas últimas elijamos bien, han de ser nutritivas y respetuosas con nuestro pelo. Lo ideal es que se trate de productos con poco pigmento para que no alteren el color y mantengan todo eso que hemos hecho con los productos específicos para el pelo blanco. Así podremos presumir de pelo y de canas bien cuidadas.