La cama es uno de los lugares en el que pasamos más horas a lo largo del día… o al menos deberíamos. Ficha estas ideas para que la tuya quede de revista de decoración.


El dormitorio es uno de los espacios que más tardamos en renovar de nuestra casa. Esto es en parte porque es donde hacemos –o al menos deberíamos- una de las mayores inversiones de la casa. Elegir una buena cama no es tarea fácil, y si acertamos, lo más lógico es que intentemos posponer todo lo posible el cambio. Esto hace que al final tiremos de lo disponible en casa durante el día a día y no reparemos en el aspecto que ofrece el espacio.

Sin embargo, hay cosas que podemos hacer para que nuestro dormitorio se vaya renovando y adaptando a los nuevos tiempos sin tener que cambiar los elementos principales. Porque un buen colchón y una buena base no solo son recomendables sino que son necesarios para garantizar un buen descanso y mantener nuestra salud. Sin embargo, sin tocar esas dos cosas, hay elementos que podemos variar sin alterar lo demás.

Ropa de cama y cojines

Como imaginarás, el primer elemento con el que podemos jugar para darle un giro a la habitación son los textiles. Colchas, fundas de edredón y cojines pueden dar un giro completo a una estancia y suponer una clara diferencia entre un espacio pensado, decorado en conjunto y uno dejado a libre albedrío.

Las cortinas también pueden entrar en ese punto de la decoración con textiles, pero tenemos  otro en el que a lo mejor no habías pensado y que será relativamente fácil cambiar y dará un giro al espacio. Se trata del cabecero de la cama.

Los cabeceros

Antes el mobiliario de los dormitorios solía incluir una cama con cabecero pero ahora son muchas las firmas que prefieren ofrecer la opción de hacerte solo el colchón y el soporte, ya sea somier o canapé y omiten el cabecero.

Esto da pie una versatilidad mayor a la hora de decorar, porque nos permite no solo seleccionar en primera instancia qué cabecero queremos poner, también cambiarlo cuando se estropee o queramos renovar la estancia, sin comprometer el descanso, porque no afecta en nada al colchón y la base.

De todos los estilos

Por suerte, en esto hay diseños para todos los gustos. Podemos darle un toque acogedor con un cabecero acolchado de tela y tonos neutros o uno romántico con un cabecero de forja.  Hay opciones de todos los estilos y también diferentes materiales con los que podemos jugar.

Porque en el mercado podemos encontrar diseños hechos en polipiel, muy en boga últimamente por su practicidad, ya que además de estar acolchados permiten una fácil limpieza en caso de desastre al ser impermeables. Pero también los hay tapizados en terciopelo, o simplemente de madera o metal. También está la opción que más fuerza cobra en los dormitorios más modernos: los vinilos y los fabricados en pvc, que permiten las opciones de diseño más insospechadas.