Son la última moda. Si quieres que tu salón o tu recibidor estén a la última, tienes que hacerte con una de estas alfombras.


Muchas veces al decorar un espacio olvidamos los suelos. Y también cuentan, y mucho, en el aspecto global de una estancia. Como sucede con la moda, la decoración también sigue tendencias, aunque como en todo, es preferible adaptar las nuevas corrientes a nuestros gustos que adaptarnos nosotros a las tendencias.

Si queremos incluir una moda en una habitación pero no estamos seguros del resultado, a veces no es necesario cambiar nada, basta con incluir una alfombra. Este gesto, rápido, sencillo y totalmente reversible nos ayudará a saber si lo que teníamos en mente encaja con ese espacio y además aportará una cierta calidez al espacio.

Esta temporada se llevan los toques étnicos en decoración y las alfombras son quizá la mejor forma de incluirlos. Además esta tendencia encaja en cualquier rincón de la casa. Es ideal para salones, especialmente aquellos que están vestidos de tonos neutro, porque les añade un plus. Pero también funciona perfectamente en dormitorios o pasillos y hasta en cocinas si se tiene cierto ojo.

Los colores, a tus pies

Lo bueno de esta tendencia es que no se centra en un solo continente, sino que podemos escoger un diseño vinculado a la cultura que más nos apasione. Así casi todo es válido: desde los tonos rojizos de los tejidos del norte de África hasta los blancos y grises del norte de Europa, pasando, por supuesto, por los estampados de América Central, capaces de llenar de vida y color cualquier espacio.

A la hora de elegir solo tienes que tener en cuenta las dimensiones del espacio que va a ocupar y el entorno. Al final se trata de buscar la combinación de colores que más te guste y que mejor encaje con lo que ya existe en esa habitación.

No solo para el frío

Las alfombras suelen ser uno de los elementos decorativos preferidos por los interioristas y, sin embargo, en muchas casas no suelen acordarse de ellas. Los motivos son muy variados: desde facilitar el trabajo a aspiradoras autónomas hasta la falsa creencia de que son más sucias. Sin embargo, hay un motivo que se repite con cierta frecuencia, y ese es que se asocia este elemento a los climas más fríos.

Para nada debe ser así. Por supuesto que las alfombras son un gran aislante y ayudan a mantener la temperatura en una habitación, evitando además que nuestros pies entren en contacto con el suelo, pero tienen muchos usos y encajan en cualquier clima.

Lo importante en ese sentido es que seamos muy conscientes del material y del uso que vamos a darle. Por supuesto que, con 40 grados a la sombra, una alfombra de borreguito no es la mejor opción, pero para esos climas más cálidos tenemos materiales como el yute y el bambú que no subirán la temperatura y quedarán estupendos.