Se inventaron pensando en la funcionalidad, pero hoy en día los cinturones no son solo un elemento de ayuda a la hora de hacer que una prenda se mantenga en su sitio, también son un gran aliado a nivel estilístico.


Es quizá una de las prendas más antiguas de la historia de la humanidad. En cinturón lleva utilizándose desde el principio de los tiempos, tanto es así que, de hecho, su uso está documentado ya en la prehistoria. No extraña este dato dada su utilidad a la hora de sujetar las vestiduras alrededor del cuerpo pero, con el paso del tiempo, esta prenda además ha desarrollado otro uso que cobra la misma importancia que el uso funcional: el estético.

Porque cuando vamos a comprar un cinturón ambos pesan en la balanza. En ocasiones y, dependiendo de cómo seamos, uno más que el otro. Si te inclinas más por la parte estética que sepas que, en esta temporada extraña, se lleva todo y a la vez nada. Porque hemos sustituido la ropa de calle por el ‘athleisure’ y los ‘leggins’, así que los cinturones han quedado relegados al fondo del armario, como los looks más cuidados.

Cinturones anchos y naturales

Pero hay quien tiene que seguir yendo a trabajar y también quien se niega a convertir el chándal en su nuevo uniforme. Si es tu caso, entonces el cinturón se puede convertir en un gran aliado para darle un giro a los looks del día a día, porque esta prenda, en otro tiempo relegada prácticamente a su uso con vaqueros o con determinados tipos de pantalones, se convierte ahora en un complemento protagonista que encaja con todo.

Se llevan los cinturones anchos sobre vestidos y sobre americanas. Pero también los más finos, que dan un toque de distinción a determinados looks y afinan la silueta en la cintura. La Reina Rania de Jordania lleva décadas utilizando este elemento para dar un toque diferenciador a sus estilismos y para remarcar un punto concreto de la silueta.

Ayuda a estilizar la figura

Y eso podemos copiárselo sin miramientos. Un cinturón colocado en un conjunto de chaqueta y falda, o un vestido, especialmente si es recto y liso o bien, si tiene volumen en la parte inferior, ayudará a estilizar ópticamente la silueta. Así conseguiremos además fijar la atención en la cintura, distrayéndola de otras zonas del cuerpo que no queramos resaltar.

Y volviendo a su función primigenia, la de sujeción, no olvidemos que en vaqueros y pantalones encajan a la perfección. Nada como unos pantalones básicos, una camisa blanca y un buen cinturón para tener un look sencillo, pero de diez, porque por algo es una elección que nunca pasa de moda.

Por ese motivo, si estás buscando prendas con las que tener un buen fondo de armario, el cinturón es una de ellas. Nuestro consejo es que te hagas con una de estilo clásico, en color negro o tierra, con una hebilla sencilla que encaje a la perfección con esos pantalones que nunca pasan de moda.