A veces cambiar un espacio es tan sencillo como cambiar la iluminación. Ficha estas ideas para darle un giro a los espacios de tu casa con tan solo una lámpara.


A la hora de hablar de decoración, uno de los puntos más importantes a tener en cuenta es la iluminación. Y eso que siempre la solemos pasar por alto o es lo último en lo que caemos. Por eso no viene mal de vez en cuando darle un nuevo aire a un espacio haciendo un pequeño cambio: las lámparas.

Normalmente cambiamos a menudo las que son luces de apoyo, esas lámparas que reposan sobre una mesa o que tenemos en forma de pie en puntos estratégicos de la estancia para que nos aporten ese extra de luz que requerimos en algunos momentos, pero ¿qué pasa con las lámparas de techo? Esas también necesitan un cambio de vez en cuando.

Cómo colocar las luces de techo

Si estás amueblando tu casa estos días o haciendo una reforma, es un buen momento para que pienses en la iluminación de la estancia. Visualiza la disposición que van a tener los muebles y desde ahí piensa qué tipo de luces y para qué ocasiones las vas a necesitar.

Cuando hablamos de dormitorios no suele haber duda: una luz de techo y dos lámparas en las mesilla auxiliares suelen ser la opción más habitual. Lo mismo sucede con los baños, que requieren de una luz de techo y que el espejo esté bien iluminado para asearse y maquillarse de forma correcta.

Los salones, un espacio abierto

El problema suele venir con los salones. Uno de los motivos es que tienen disposición y dimensiones dispares si comparamos una u otra casa pero otro es que no analizamos bien el espacio antes de colocar las lámparas.

Aquí se abre un universo de posibilidades, desde quienes no quieren lámparas a la vista y optan por los led integrados en techos y molduras, hasta quienes quieren hacer de su lámpara un objeto decorativo.

Lo importante es fijarse en dónde estarán situados muebles como la mesa de comedor, el sofá o la televisión. De este modo sabremos que la mesa necesita de una luz justo encima, si es regulable, mucho mejor, porque nos permitirá crear ambientes distintos en función de la intensidad de la luz.

También tendremos claro que la televisión no debería tener luz directa justo encima, porque dificulta la visión, pero que siempre deberíamos verla con cierta iluminación añadida por una lámpara para no dejarnos la vista en el intento.

Diseños para todos

Teniendo claros los puntos de iluminación, ya podemos dedicarnos a escoger el diseño que más nos va. Porque hay de todos los tipos, desde los prácticos plafones, que encajan en cualquier espacio de la casa y no dan complicaciones de ningún tipo hasta los diseños más modernos que se conectan con los dispositivos electrónicos para que podamos manejarlos a nuestro antojo.