Ha llegado el momento de preparar la piel para el verano y darle esa dosis extra de hidratación que necesita para lucir tersa y radiante.


Si hay un paso básico que no puede faltar en las rutinas de belleza ese es la hidratación. Parece que ya hemos aprendido que nuestro rostro, sea como sea, necesita mantener siempre una buena hidratación, pero ¿qué sucede con el cuerpo? Pues exactamente lo mismo, que necesita una dosis más de cuidados, aunque muchas veces lo olvidamos hasta que toca este momento en el que sacamos la ropa de verano.

Afortunadamente, nunca es tarde –ni en edad ni en época del año-para comenzar a cuidarse y escuchar a nuestro cuerpo. Llegados a esta época, seguro que hay más de uno que ha descubierto que su piel está menos lustrosa o tiene menos luz. Incluso habrá quien note que determinadas zonas del cuerpo tendentes a la sequedad, como las rodillas o los codos, necesitan una dosis extra de alimentación.

Hidratación y cuidado todo el año

Aunque este es un buen momento para comenzar a preocuparse por las necesidades de la piel, es importante que estemos pendientes de ella durante todo el año. No en vano es el órgano más extenso de nuestro cuerpo y el que más expuesto está las agresiones del exterior, precisamente porque actúa como barrera protectora del resto.

Ahora, además, con las altas temperaturas y el sol, va a necesitar más ayuda que nunca. Sea como sea nuestra piel, es necesario hidratarla, si no a diario, sí un par de veces a la semana. Eso sí, debemos revisar la formulación de los productos que escojamos para que se ajusten no solo a nuestro tipo de piel y edad sino también a lo que buscamos.

Así, las pieles más secas deberán decantarse por nutritivas intensas y cremas más untuosas que aseguren la correcta hidratación. En el caso de las pieles más grasas, pueden aportarle ese extra de hidratación buscando formulaciones sin aceites y con productos naturales como la aloe vera, que además es un potente calmante que ayudará a mantener las alteraciones o irritaciones a raya.

Cuidados y aplicación

La piel siempre va a agradecer un poco de crema. Pero quizá el mejor momento para aplicar la hidratante puede ser después de la ducha. De este modo conseguiremos aplicarla mejor, que se absorba bien y que además nuestra piel quede perfumada y lista.

Pero si elegimos la crema adecuada, podemos sumar además, otros resultados. Porque hay formulaciones que nos ayudarán además a darle un toque distinto a nuestra piel. Esas son las que contienen agentes iluminadores, productos que son fantásticos para estos días en los que aún no hemos comenzado a coger color y la piel necesita un toque de luz.