Tortilla de patata


    Resumen de la receta

    Una de las recetas que no pueden faltar en ningún hogar español. Con cebolla o sin cebolla, todo el mundo disfruta de la tortilla de patata.

    Es uno de nuestros platos más conocidos. La tortilla de patata no conoce enemigos porque es difícil encontrar a alguien a quien no le guste. Eso sí, no está exenta de controversia por la inclusión o no de algunos ingredientes. Pero aún con esas, una receta patria como esta, genera tan orgullo que tiene hasta su día internacional: el 9 de marzo.

    La receta parece sencilla, pero como dice el refrán, cada maestrillo tiene su librillo. Y eso empieza por la forma en la que se cortan las patatas. En algunos lugares optan por unas patatas en cuadrados o en cachelos, casi gajos, mientras que otros abogan por un corte más laminado. Esto hará que una vez en la sartén la fritura sea diferente.

    Las patatas y su fritura

    Así, para algunos el secreto de una tortilla bien hecha está en que la patata no quede frita y crujiente, sino pochada y que así se deshaga un poco al mezclarla con el huevo. Estos primeros eligen un corte más ancho, en cuadrados o gajos. Así la tortilla quedará jugosa pero un poco más pasada.

    Por otro lado, está la tortilla al estilo Betanzos, un lugar en el que la hacen con tanto arte que se han ganado un lugar privilegiado entre las mejores tortillas del mundo. Allí se toma con el huevo muy poco cuajado, apenas sellado por ambas caras de la tortilla.  Para este tipo de elaboración es recomendable un corte laminado de las patatas, y freírlas con el fuego un poco más fuerte que con los cachelos, pero no demasiado alto, para que también se pochen un poco y no se frían por completo.

    La guerra de la cebolla

    Pocas cosas han generado tanta división como si la tortilla de patata debe o no llevar cebolla. Aunque tenemos que apuntar que en las recetas originales este plato se componía únicamente de patata y huevo, hoy en día es ya una cuestión de gustos. Y el asunto está reñido, aunque si nos fiamos de los constantes sondeos en las redes sociales, parece que gana la versión con cebolla.

    En caso de que seáis ‘concebollistas’, sabed que se puede freír junto a la patata o dorar por separado, pero recordad que lo importante es que esta quede bien pochada y que no se queme antes de añadirla al huevo. De esta forma aportará melosidad a la mezcla, algo importante especialmente en las versiones que quedan más cuajadas.

    El origen del plato

    Si antes hemos hablado de las primeras recetas de este plato, no podemos menos que hacer referencia a los orígenes de la tortilla de patata. Cuenta la leyenda que este manjar se lo debemos al sur de España. Unos aseguran que la cosa viene de Cádiz, de la época de la Pepa, allá por 1810, aunque dadas las restricciones a las que estaban sometidos y la escasez de víveres, es poco probable que llegaran patatas, así que lo que debieron crear fue la tortilla francesa (y ponerle ese nombre porque si algo hay en Cádiz es sentido del humor).

    Un investigador español, Javier López Linage, descubrió en 2008, una cita que permitiría asegurar con ciertas reservas que el origen del plato estaría en Extremadura. Gracias a ese detalle que encontró en los libros, de hecho data la receta de finales del siglo XVIII y la sitúa en un lugar concreto, Villanueva de la Serena, en Badajoz, y se lo atribuye a dos hacendados, Joseph de Tena Godoy y Malfeyto y el marqués de Robledo.

    Sea como fuere, lo que parece común a la leyenda y a los escritos es que nació de un enemigo común a todas las culturas y a casi todas las épocas: el hambre. Para evitarla con alimentos de rápida obtención y bajo coste, habría surgido (al menos conceptualmente), un plato que hoy, por suerte, además de quitarnos el hambre, alimenta también el espíritu. Y porque no decirlo, nuestro ego, porque se ha convertido en uno de los mejores representantes de la gastronomía española.

    ¿Qué necesitas?

      Ingredientes

    • 8 huevos
    • 3 patatas grandes
    • 1/4 de cebolla (opcional)
    • 4 cucharadas de aceite de oliva

    ¿Cómo se prepara?