Solomillo de cerdo a la miel


    solomillo de cerdo

    Resumen de la receta

    Vamos a preparar una receta sencilla pero que os dará un gran resultado en esas reuniones con amigos en las que no sabemos qué preparar, un solomillo a la miel.

    Vamos a preparar uno de esos platos con ingredientes que tenemos al alcance de la mano todo el año pero que a veces no se nos ocurriría mezclar: solomillo de cerdo y miel. Aunque cada vez estamos más acostumbrados a que elementos dulces, normalmente asociados a los postres, se cuelen en platos salados con resultados más que reseñables, aún hay quien es reacio a crear recetas con esta mezcla en la cocina.

    En la cocina asiática llevan siglos jugando con estas mezclas pero en Europa no es tan habitual. Aún así, si sois de los que queréis probar pero sin tener que inventaros una receta por miedo al desastre, aquí os dejamos los pasos para cocinar un solomillo a la miel. El plato os deleitará y que hará que quedéis estupendamente si tenéis invitados en casa. Y encima no os llevará mucho tiempo, porque es rápida y sencilla de hacer.

    Precauciones y trucos

    Lo más importante en este plato es tener cuidado para que no se nos queme la miel y la costra dulce que acompaña al solomillo acabe un poco chamuscada. Por eso es importante que doremos primero el solomillo y sea al final, cuando el fuego esté prácticamente apagado, cuando añadamos la miel con la salsa. Nunca la pongáis antes que el solomillo. 

    Por otro lado, si veis que la elaboración es muy rápida y no os da tiempo a manejaros con todo, podéis hacer el puré de acompañamiento antes de poneros manos a la obra con el solomillo. Y luego mantenerlo caliente (hay microondas con esa función, si no, podéis utilizar el grill controlando los tiempos para que no se dore).

    Si queréis darle un toque distinto, podéis sustituir la mitad de la leche por mantequilla. Os costará más trabajarlo y añadirá más grasas, pero le dará una melosidad especial, digna del mismísimo Jöel Robuchon.

    Mitos sobre la miel y la carne de cerdo

    A estas alturas ya casi todo el mundo ha escuchado hablar de los beneficios de la miel y también de la mala fama que durante una época tuvo todo lo que provenía del cerdo. A la miel se le atribuye poder antibacteriano y contenido en minerales y vitaminas y por el contrario, al cerdo, se le achacaban características negativas.

    Pues bien, parece que ni lo uno, ni lo otro. La miel efectivamente tiene minerales y vitaminas, pero la cantidad es bastante baja en lo que se refiere a nuestra dieta, por eso no hay que atiborrarse, porque lo que sí que tiene es bastantes azúcares. Pero como todo, consumido en pequeñas cantidades, puede alegrar un poco la vida.

    Por el contrario, el cerdo antes denostado, ahora va recuperando poco a poco su lugar. Porque la suya es una carne blanca, y dependiendo de la zona del animal, incluso magra, sin apenas grasa, y constituye una buena fuente de proteínas. Pero de nuevo, tengan en cuenta que en la medida está virtud y si hablamos de dietas, no hay nada mejor que una dieta equilibrada. Eso sí, en ella también hay lugar para darse, de vez en cuando, un capricho como un solomillo a la miel.

    ¿Qué necesitas?

      Para la carne

    • 2 solomillos de cerdo en medallones gruesos
    • 2 cucharadas de miel
    • ½ vaso de zumo de naranja
    • 1 cucharadita de concentrado de carne
    • 8 cucharadas de aceite de oliva
    • Una pizca de sal
    • Una pizca de pimienta
    • Para acompañar

    • 3 patatas
    • 1 vaso de leche
    • un chorreón de aceite
    • Medio puñado de piñones (opcional)
    • Medio puñado de almendras fileteadas y tostadas (opcional)
    • Una pizca de sal
    • Una pizca de pimienta

    ¿Cómo se prepara?