Salmorejo cordobés acompañado de jamón de pato


    Salmorejo ligero con jamón de pato
    Salmorejo ligero con jamón de pato

    Resumen de la receta

    Todos los pasos e ingredientes para que puedas hacer el clásico salmorejo en tu casa y para que sorprendas a tus comensales con un nuevo giro.

    Pocos platos dejan más claro su origen que el salmorejo. Porque esta receta, cuando se la nombra suele ir acompañada del apellido ‘cordobés’. Y es allí, en la bella ciudad andaluza donde surgió una de las recetas más saludables y más apreciadas cuando empiezan a subir las temperaturas. En estas líneas os explicaremos cómo hacerlo, cuál es su origen y cuáles son nuestras variaciones.

    El salmorejo original

    Lo primero que tenéis que saber sobre el salmorejo es que hay una receta original que diversos cocineros –profesionales y amateur- han ido variando. En la receta original solo hacen falta cuatro ingredientes: tomate, aceite de oliva, pan y sal.

    No obstante el ajo entra en también en juego un poco más tarde y está aceptado como ingrediente principal. De ahí parten infinitas variaciones que, no obstante, requieren de verificación por parte de la Cofradía del salmorejo cordobés, la máxima institución en el arte de crear esta sopa fría que hace las delicias no solo de los habitantes de la ciudad, también de todo el que la prueba.

    Salmorejo y gazpacho

    Por su base está clara su cercanía al gazpacho andaluz, no obstante el sabor es diferente así como la textura. El salmorejo resulta más cremoso, un poco más denso, y no tiene nunca pimiento ni pepino. En la receta que hoy os traemos hemos rebajado además el tomate con un toque de manzana, que contrarresta un poco la acidez del tomate y le aporta algunos matices sin enmascarar el sabor.

    Igual que el gazpacho, el salmorejo se puede coronar con distintos acompañamientos. Así se le suele añadir encima huevo cocido o jamón serrano bien picadito. Pero nosotros hemos querido darle un giro y en vez del jamón serrano hemos optado por una innovación que, si nos permitís el atrevimiento, casa igual de bien: el jamón de pato.

    Todo para dar un toque personal al plato sin que pierda su esencia, no en vano, son casi cinco siglos de historia de un plato que tiene raíces mucho más profundas. Se supone que el plato tal y como lo conocemos surgió en Córdoba allá por el siglo XVI, no obstante tiene precursores entre la gastronomía romana, árabe y hasta babilónica según diversos textos.

    Sea como fuere, la receta está enraizada en la ciudad andaluza. Allí le han puesto con orgullo el apellido y allí es donde dominan como nadie la técnica para hacer de este sencillo y saludable plato casi un objeto de culto. Porque lograr que quede ligero, cremoso y en su punto, también requiere de mano en la cocina.

    ¿Qué necesitas?

      Salmorejo

    • 1 kg. de tomates maduros pero enteros
    • 3 manzanas Golden
    • 1 diente de ajo
    • 4 cucharadas de aceite
    • Una pizca de sal
    • Guarnición

    • 100 gr. de jamón de pato
    • 1 huevo

    ¿Cómo se prepara?