Pisto manchego con arroz blanco


    Resumen de la receta

    Te damos todos los trucos y pasos para elaborar esta receta y que quede tan rica como la de las abuelas.

    ¿Qué puede haber más mediterráneo que un plato con verduras? Muy pocas cosas. Quizá por eso, aunque distintas comunidades autónomas reclaman su origen gracias a las distintas variaciones, el pisto es un plato común en casi todas las casas españolas.

    Quizá la más conocida de todas las versiones sea la manchega, pero comparte espíritu con hermanos como la piparrada, el tumbet y hasta el plato francés de la ratatouille. La base es una fritada de verduras que proporcionan un gran sabor y también una inmensa cantidad de nutrientes. Por este motivo, el pisto es un gran plato para incluirlo en una dieta equilibrada y saludable.

    Verduras en su punto

    El único secreto que tiene la elaboración del pisto es el orden en el que introducimos las verduras en la sartén. Es importante que aquellas que aportan más agua, como la cebolla y el pimiento, vayan primero para poder pocharse. Este detalle marca la diferencia, porque aunque se trate de una fritada el punto de la verdura tiene que ser suave y fundirse, para que los sabores se mezclen.

    Se puede tomar solo o bien hacerlo para acompañar bases de hidratos de carbono como es el arroz blanco o incluso la pasta. Y hay quien no concibe este plato sin un huevo frito encima, aunque, si nos permiten la variación, pruébenlo con el huevo escalfado. Ganará en melosidad y la yema se mezclará igualmente con las verduras. Por último, si les gusta un punto ácido, no descarten el cambio de sabor que deja echarle un chorro de vinagre de Pedro Ximénez.

    ¿Qué necesitas?

    • ½ Kg de pimientos verdes
    • ½ Kg de calabacín
    • ½ Kg de berenjena
    • 250 g de cebolla
    • 4 cucharadas de de tomate frito en casa
    • 1 diente de ajo
    • 8 cucharadas de aceite
    • un poco de sal
    • 1 cucharadita de azúcar
    • Para la guarnición

    • 2 tazas pequeñas de arroz
    • 4 cucharadas de aceite
    • 1 diente de ajo
    • un poco de sal

    ¿Cómo se prepara?