Pan de masa madre, los trucos para que quede perfecto


    Resumen de la receta

    Todos los ingredientes y pasos para hacer un pan digno de la mejor panadería del norte de España. Como le gustaría saborear a nuestras abuelas.

    Es una de las elaboraciones más antiguas de la historia. El pan lleva ligado a la humanidad desde la prehistoria y se consume en todo el mundo. Cada zona tiene sus preferencias y sus recetas, basadas principalmente en los cereales disponibles a su alrededor, pero no hay continente que no elabore sus propios panes.

    Nuestro país es un gran consumidor de pan. De hecho, según las estadísticas, aunque la cifra ha ido cayendo durante los últimos años, cada español consume de media unos 31 kilogramos al año (datos de 2020), con un gasto medio de 75,59 euros al año.

    El confinamiento y el pan

    Con la llegada de la pandemia el pan ha sido uno de los bienes más valorados. Tanto es así que más de uno decidió ponerse manos a la obra y hacerse en casa aquello que no sabían dónde encontrar, o al menos donde encontrarlo con la calidad que esperaban.

    Aunque la fiebre por el pan recién hecho viene de muy lejos y tiene visos de extenderse en el tiempo. Y no es para menos, porque los beneficios de este alimento, si nos vamos a la versión más sana, con masa madre, son muchos. Para empezar, un índice glucémico más bajo que en otras versiones y una calidad proteica mayor, amén de más vitaminas del grupo B.

    Trucos para hacerlo en casa

    Si eres de los que se ha animado a fabricar su propio pan en casa, lo primero que tienes que tener en cuenta es que el centro de todo es la masa madre. Por ello tienes que poner especial mimo en este paso. Ten en cuenta que el proceso de fermentación óptimo dura cinco días. Eso sí, en elaborarlo se tardan 20 minutos.

    Para ello necesitamos un recipiente con cierta altura para que la masa madre pueda crecer y tener cuidado con dos cosas: la temperatura del agua (mejor a temperatura ambiente, o más bien tibia) y mejor si no lleva cloro. Mezclamos el agua y el harina y dejamos reposar hasta el día siguiente.

    Será entonces cuando añadamos el ‘alimento’ para que crezca: así meteremos agua, azúcar y un poco de harina de fuerza. Los siguientes días habrá que retirar los líquidos que se hayan generado en la superficie y seguir engordándola con harina. A partir del quinto día estará lista para ser utilizada. En cuanto a la conservación, si no vamos a usarla todos los días –que será lo más probable-lo más recomendable es que la guardemos en la nevera (no en el congelador) y que la saquemos un rato antes de usarla para que las levaduras despierten.

    La cocción del pan

    Lo ideal para hornear el pan es el tradicional horno de leña que usan en el norte de España. Pero como es muy complicado tener uno en casa, tendremos que conformarnos con el horno de casa. Si tenéis un horno de vapor, el asunto está solucionado. Pero si no lo tenéis, os recomendamos que metáis una fuente con agua en el horno. Así el agua se irá evaporando y evitará que el pan se reseque en la superficie mientras se va haciendo bien en el interior.

    ¿Qué necesitas?

      Para la masa madre

    • 50 ml de agua
    • 5 gr de levadura fresca
    • 100 gr de harina de fuerza
    • 1 cucharadita de azúcar
    • Para la masa de pan

    • 310 ml de agua
    • 10 gr de levadura fresca
    • 290 gr de harina de fuerza
    • 250 gr de harina normal
    • 10 gr de sal

    ¿Cómo se prepara?