Magdalenas


    Resumen de la receta

    Los ingredientes y trucos para traer a tu paladar los recuerdos de infancia con la receta de magdalenas.

    Tienen nombre de mujer, cada español come al año más de las que le gustaría reconocer y  Marcel Proust les otorgó la capacidad de hacer viajar a alguien hasta su infancia. Hoy os traemos la receta de uno de los dulces tradicionales a los que más cariño tienen los españoles: la magdalena.

    En nuestro país la tradición de este dulce se sitúa sin duda en el norte de España y su origen está bastante reñido. Aquí son varias las comunidades autónomas las que se disputan eso de ser la primera en haber metido al horno esta esponjosa masa. Pero no solo entre las provincias norteñas anda la disputa, porque si no preguntamos a los franceses, ellos reclaman la autoría de las primeras magdalenas.

    El origen de la receta

    Ellos, de hecho, atribuyen el  nombre a una mujer llamada Madeleine Palmier de  la zona de Lorena –sí, también es nombre de mujer pero no debió gustarles tanto como para bautizarlas así-. Se da la circunstancia de que además de vecina de esta zona tan disputada en la historia, Madeleine era pastelera, así que de ahí el bautismo.

    Otras voces no confían tanto en Madeleine Palmier y apuntan más a un origen religioso, por aquello de los dulces y los conventos. Así, se llamarían magdalenas por su relación con los conventos devotos de figura bíblica de María Magdalena. Y, de la misma forma que los dulces fabricados por las clarisas han llegado hasta nuestros días conocidos como las ‘yemas de santa Clara’, pues de ahí las magdalenas.

    Muffins, magdalenas y cupcakes

    Sea cual fuere su origen, las magdalenas llevan registradas en nuestra gastronomía ya casi dos siglos, y cualquiera que las haya probado sabe que no son como los muffins o los famosos cupcakes. Aunque por su aspecto haya quien las confunde de vez en cuando. Para empezar porque uno de los principales secretos a la hora de hornear unas buenas magdalenas es darles un punto esponjoso que contrasta con la contundencia de los muffins y el artificio de las cupcakes.

    Las magdalenas suelen tener una base de aceite o de mantequilla como la de los muffins, aunque de menor densidad. Estos últimos además pueden ser salados, frente al dulzor de la magdalena, que no se concibe sin ese toque. Y las magdalenas van perfumadas con algún cítrico y tienen un sabor intenso pero a la vez, gracias a la cantidad de aire que se mete en la masa, resultan mucho más ligeras. Y ni ellas ni su copete necesitan de cobertura a base de butter cream, como se suele hacer con los  cupcakes.

    Un consejo al hornear

    Así pues, hoy os traemos la receta tradicional de magdalenas y sus secretos. Por cierto, que para que queden perfectas, la temperatura del horno debe ser la adecuada. Para saber si está en su punto, observemos sin abrir la puerta. Si las magdalenas suben por los lados y el centro se queda hundido, es que está demasiado baja; si suben demasiado deprisa por el centro, es que está demasiado fuerte.

    ¿Qué necesitas?

      Ingredientes

    • 180 gr. de mantequilla o aceite de girasol
    • 200 gr. de azúcar
    • 5 huevos
    • una pizca de vainilla en polvo
    • ralladura de ½ limón
    • 1 cucharadita levadura en polvo
    • 200 gr. de harina

    ¿Cómo se prepara?