Hummus


    Resumen de la receta

    Los trucos e ingredientes para preparar en casa y fácilmente de uno de los platos más clásicos de oriente medio.

    Es uno de los platos más conocidos de oriente medio. Y también uno de los más replicados últimamente gracias a movimientos como el de los ‘real fooders’. Esta tendencia invita a consumir menos productos ultraprocesados, menos grasas saturadas y volver a los básicos de la dieta mediterránea. Y el hummus o humus, además de eso es una gran fuente de proteínas vegetales que encaja en cualquier menú.

    Hoy os vamos a enseñar a prepararlo siguiendo la receta tradicional pero veréis que también hemos añadido algunas modificaciones por si queréis probar de esa manera también. Por ejemplo, en la receta original los garbanzos no necesitan de cebolla en la cocción, pero hay algunos hogares en los que lo hacen. Hemos marcado donde  iría ese paso en caso de que vosotros queráis probarlo.

    Un truco para hacerlo más rápido

    En nuestra elaboración hemos seguido todos los pasos según esa receta y hemos metido los garbanzos durante 12 horas en remojo. También los hemos pasado por la olla exprés para cocerlos, pero esta receta es tan versátil y fácil que si en algún momento queréis ahorraros el paso más tedioso del proceso, que es ese, la planificación y la cocción, podéis saltároslo.

    En lugar de eso, podéis recurrir a un bote de garbanzos ya cocidos. Eso sí, tenéis que tener cuidado y coger aquellos que vengan sin ningún añadido. Solo cocidos y envasados. Bastará con lavarlos bien para quitarles la salmuera de conserva y eso podéis lograrlo dándoles un hervor rápido o directamente lavándolos bien con agua potable.

    El secreto, el aliño

    Al tratarse de una receta tradicional, que normalmente va pasando de generación en generación, no hay una cantidad perfecta para el aliño, porque en cierto modo va a al gusto. Nosotros os hemos puesto unas cantidades guía que os asegurarán un resultado óptimo, pero quizá a vosotros os guste más con un poco más o menos de ajo o un poco más de tahin o tahine, que es la pasta de sésamo. Esta última, por cierto, podéis hacerla vosotros mismos o comprarla ya elaborada, que es una muy buena opción porque no es un producto ultraprocesado y se conserva perfectamente dentro de la nevera durante meses.

    Y un consejo, tened cuidado con el limón. Si lo echáis con los garbanzos en caliente perderá un poco de intensidad. Lo mismo sucede con la cantidad de líquido que demandará el hummus cuando lo estéis triturando. Así pues, esperar a que los garbanzos estén tibios o fríos y así las cantidades se ajustarán más.

    Un país, un toque distinto

    Para terminar, el toque final también depende de quién se lo dé. El origen está muy debatido, puesto que los egipcios aseguran que fueron ellos, pero los libaneses y hasta los turcos han reclamado su autoría. Sea como fuere está claro que se trata de una receta que viene de Oriente Medio y ligada al Mediterráneo.

    Pero esta disparidad hace que cada cual prepare la receta dándolo su propio giro. Así en el Líbano son puristas y lo sirven con un chorro de aceite de oliva en el centro muy poco pimentón y perejil picado, pero en Israel no es raro probarlo con Zaatar –una mezcla de especias características de la zona-. En la receta más más popular y más extendida el hummus está coronado por pimentón espolvoreado sobre el que se riega con un chorro generoso de aceite de oliva. Pero lo prefiramos sin nada, con Zaatar, pimentón u otros añadidos, el hummus es siempre una buena alternativa para preparar un plato sano, rápido y que puede servir tanto como entrante como picoteo durante una reunión de amigos.

    ¿Qué necesitas?

      Para el hummus

    • 400 gr. de garbanzos
    • 3 clavos
    • 1 hoja de laurel
    • unos granos de pimienta
    • un chorrito de aceite de oliva
    • 1 diente de ajo
    • 1 cucharada de tahin
    • 3 cucharadas de aceite de oliva
    • unas gotas de zumo de limón
    • 1 cucharadita de pimentón dulce
    • Para el tahin

    • 50 gr. de semillas de sésamo
    • 2 cucharadas de aceite de sésamo
    • Para el acompañamiento (opcional)

    • 1 cebolla
    • 3 pepinillos en vinagre
    • una pizca de sal

    ¿Cómo se prepara?