Falafel (según la tradición libanesa)


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    Resumen de la receta

    Te contamos cómo hacer unos falafel siguiendo la receta tradicional libanesa.

    Es, junto al hummus una de las recetas más conocidas de Oriente Medio. También una de las más apreciadas en todo el mundo. El falafel comparte con el hummus el ingrediente principal, los garbanzos, y también lo fácil que resulta preparar grandes cantidades de este plato sabroso y nutritivo que ya está presente en los restaurantes de todo el planeta.

    El origen de la receta y la disputa

    Como sucede con muchos platos tradicionales, varias zonas, con un pasado común, reclaman ser los autores, porque está en su recetario desde tiempos inmemoriales. Egipto, Líbano, Jordania y Palestina son algunos de los lugares en los que se pueden degustar algunos de los mejores falafel y desde donde reclaman haber realizado los primeros de la historia.

    Y, una vez más, no hay una pista clara. Se cree que ya en el antiguo Egipto se consumía una variante de este plato, que por aquel entonces no recibía una fritura como se hace hoy en día. Pero también que el consumo de productos similares se extiende por toda la zona ribereña del Mediterráneo oriental.

    Disquisiciones de origen a parte, sí es cierto que en todos estos países se sigue comiendo a diario un plato milenario que ha sabido adaptarse a los tiempos. Pero como sucede con todas las recetas ligadas a la tradición, tiene un variante en cada casa. Por eso, nosotros nos hemos fijado en la receta libanesa, que ofrece una base sobre la que pueden ir variándose ingredientes hasta dar con el equilibrio perfecto para cada paladar.

    Los trucos para hacer un buen falafel

    El principal secreto para hacer un falafel, es, como no, la textura del garbanzo. Para lograr ese gusto tan concreto no se puede hidratar al máximo esta legumbre. Por ello, en la receta tradicional se dejan a remojo durante unas 12 horas y una vez transcurrido ese tiempo, se lavan bien, se escurren y se machacan. Sin cocción.

    Pero en caso que de no cocinéis con tanta planificación y no os hayáis acordado de tener los garbanzos en agua, podéis hacer una versión. Los garbanzos de bote os salvarán el cocinado, aunque necesitan perder hidratación para tener la textura adecuada para esta receta. Para lograrlo podéis pasarlos por la sartén, eso sí, con cuidado y que estén durante un rato para que tengan una textura más consistente sin quemarse.

    Las especias son la base de la cocina oriental y el falafel no es la excepción. El comino, la sal y la pimienta no faltan en ninguna receta y hay quién le añade un poco de cayena para darle un punto más picante. Incluso hay quienes lo consumen con Za’atar, la mezcla de especias más peculiar de Oriente Medio, en la que se incluyen el tomillo silvestre, el orégano y el zumaque. En vuestro caso, os dejamos la receta con unas cantidades medias, pero después de probarla decidiréis si os animáis a generar vuestra propia versión.

    ¿Qué necesitas?

      Ingredientes

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    • 250 gr. de garbanzos cocidos (un bote)
    • 1 diente de ajo pequeño
    • 3 chalotas
    • 1 cucharadita de comino en polvo
    • 1 cucharadita de cilantro fresco
    • 1 cucharadita de levadura
    • Un poco de perejil fresco
    • Un poco de aceite de oliva o girasol (para freír)
    • Un poco de sal
    • Un poco de pimienta
    • Un poco de cayena (opcional)
    • un poco de pan rallado

    ¿Cómo se prepara?