Crepes caseros para merendar como un rey


    Resumen de la receta

    Un clásico de la repostería francesa, los crèpes, para que puedas hacerlo en tu casa fácilmente.

    Hoy viajamos hasta el norte de Francia para presentaros una receta que seguro que muchos de vosotros habéis probado en innumerables ocasiones, pero que no os habéis atrevido a hacer en casa: los crepes.  Y se trata de una elaboración de lo más sencilla y que además cuenta con la ventaja de que parte de ingredientes muy conocidos y muy fáciles de encontrar.

    El origen de la receta

    Para ir al punto en el que se hicieron los primeros crepes –o crêpes, según su grafía en francés- debemos viajar hasta la región francesa de Bretaña, donde, partiendo de una elaboración de llevada por los romanos, supieron hacer de este sencillo postre una seña de identidad. Tanto es así que se han convertido en una tradición en toda Francia, especialmente el día de la Candelaria, cuando todo el mundo se anima a disfrutar de ellos.

    En la actualidad los crepes están extendidos por todo el mundo, y cuentan con sus propias versiones en nuestro país. Así, en Galicia encontramos las filloas, y en Asturias, León y Cantabria, los frisuelos o frixuelos.

    Denominaciones aparte, la base es simple: una mezcla de harina, huevo y leche que se vierte en pequeñas cantidades sobre una plancha para dar lugar a una fina capa que puede servir para acompañar con algo dulce o salado.

    Los famosos crèpes Suzzete

    Uno de los acompañamientos más famosos que han llevado las crepes desde que se tiene noticia de su existencia surgió por error. Fue en 1896 cuando por error un maitre de un prestigioso restaurante de Montecarlo flambeó sin querer el plato de crepes, que iba acompañado por un licor de naranja, y al probar el resultado le pareció que era bueno.

    Acertó, ya que el plato en teoría iba a parar a la mesa del entonces príncipe Gales –Eduardo VIII-, que pasaba los veranos en la costa azul francesa, y quedó encantado con el plato. Le gustó tanto que, aunque el maitre decidió bautizar a ese plato nacido de la casualidad crepes princesse, han pasado a la posteridad como crepes Suzzete, que al parecer era el nombre de la hija de uno de los comensales que acompañaban al príncipe.

    En la receta que os proponemos nos hemos acordado de ese acompañamiento, por si queréis añadir la Suzzete, pero si no sois muy amigos de las versiones alcohólicas de los platos o preferís otros sabores, podéis ponerle casi cualquier cosa, desde jamón y queso o salmón a chocolate líquido. La elección es vuestra.

    ¿Qué necesitas?

      Ingredientes

      Masa de crêpes

    • 125 gr. de harina
    • 2 huevos
    • ¼ l. de leche
    • 1 cucharadita de azúcar
    • 1 cucharada de mantequilla
    • Para la salsa

    • 5 cucharadas de azúcar
    • zumo de naranja
    • zumo de limón
    • un chorrito de Cointreau
    • 125 gr. de mantequilla

    ¿Cómo se prepara?