Crema catalana


    Resumen de la receta

    Todos los trucos que necesitas para hacer una crema catalana al estilo tradicional que podría competir con la de cualquier abuela.

    Es uno de esos postres que gustan tanto por su aspecto y su sabor como por la satisfacción que les da a muchos romper la capa de azúcar de la parte superior. Nos referimos a la crema catalana, un postre que lleva en el recetario desde tiempos inmemoriales y que os vamos a enseñar a preparar, porque es muy sencillo, pero tiene sus truquitos.

    Se la conoce también como crema de sant Josep, quizá por ser el postre más consumido ese día en Cataluña. Porque, con ese nombre, la crema catalana solo podía provenir de esta comunidad autónoma. De hecho, según algunas fuentes, la forma de prepararla ya aparece recogida en recetarios que datan de finales de la Edad Media y principios del Renacimiento. Y además, en contra de lo que sucede con otras elaboraciones, en este caso la receta ha permanecido casi inalterable desde entonces.

    Solo ha cambiado el hecho de que en su momento utilizasen harina de maíz. Hoy en día, al proliferar las marcas comerciales (como la maicena) que la han llevado hasta los hogares, se apueste por utilizar solo la fécula, lo que le da menos sabor harinoso a la mezcla y hace que espese de forma más ligera.

    Crema pastelera, crema catalana y creme brûlée

    A menudo se confunde a la crema catalana con la crema pastelera y con un postre francés llamado creme brulé. Y aunque coinciden prácticamente en todos los ingredientes y son muy similares, existen pequeñas diferencias. La primera es que la crema pastelera se hace a base de harina de maíz –no solo de la fécula- y en mayor proporción y no está concebida como un postre en sí mismo, sino que se utiliza como relleno para tartas o pasteles como los petitsús o eclairs porque permite el horneado.

    Por su parte, la crème brûlée prescinde de las harinas, incluye la nata entre sus ingredientes y no se cocina directamente sobre el fuego. En lugar de eso, se hace lentamente al baño maría para que el huevo vaya cogiendo consistencia y cuajando, como sucedería con un flan.

    Eso sí, igual que la crema catalana, la crème brûlée se recubre con una capa de azúcar que se quema con un soplete y deja una costra. Quizá esta capa, por la que Amèlie sentía gran predilección, haya hecho que se confunda a una con la otra.

    ¿Qué necesitas?

      Ingredientes

    • ½ l. de leche
    • 3 yemas de huevo
    • 75 gr. de azúcar
    • 1 cucharada de Maizena
    • la piel de ½ limón
    • 1 canela en rama
    • Un poco de azúcar (para la superficie)

    ¿Cómo se prepara?