Conejo al ajillo, una sabrosa tradición llena de proteínas


    Nuestros redactores incluyen recomendaciones independientes y rigurosas a productos que puedes comprar online, por lo que si haces alguna compra a través de los enlaces del contenido, SEMANA recibe una comisión.
    Consulta aquí nuestra política de afiliación.

    Resumen de la receta

    Todos los trucos e ingredientes para que te quede una receta de pollo al ajillo para chuparte los dedos.

    Pocos platos tan enraizados en la cultura española hay como los guisos con conejo. No en vano hay historiadores que recuerdan que Hispania, el nombre que los romanos daban a la península Ibérica, venía a significar algo así como ‘tierra de conejos’. De ello daban buena muestra en sus textos Plinio el viejo y Catón, que retrataban esta tierra como un lugar plagado de estos animales.

    No es de extrañar que formaran parte de la dieta habitual de los habitantes de estas tierras durante siglos. Con el paso del tiempo, más bien con la llegada del siglo XXI las recetas a base de conejo no son tan habituales ni en las casas ni en los restaurantes, a excepción quizá, de ciertas zonas de Valencia, pues muchos no entienden la paella –la tradicional, la de carne- sin este elemento.

    Más carne de conejo

    La escasez de suministro de esta carne en grandes superficies, donde no suele ser muy habitual encontrarlo, y también su complejidad para despiezarlo, han dejado esta carne relegada al ostracismo, opacada por el consumo de pollo. Sin embargo, la carne de conejo se ha revelado como un gran aliado para introducir proteínas de origen animal en la dieta sin aumentar las grasas.

    Porque la de conejo es una carne blanca, con alto contenido en proteínas y vitaminas del grupo de las B (B3, B6 Y B12) además de selenio. Esto la convierte en apta para dietas que busquen no aumentar las calorías pero también para quienes practican deporte de manera habitual.

    Y la elaboración que hoy os traemos es una de las más sencillas que se pueden hacer, pero también de las más sabrosas. Porque, a veces, las cosas más simples son las que mejor resultado dan y, si el producto es de calidad, es mejor no complicarse la vida.

    ¿Qué necesitas?

      Ingredientes

      Comprar

    • 1 conejo
    • 8 cucharadas de aceite de oliva
    • 4 cucharadas de Jerez
    • 8 dientes de ajo
    • Un poco de tomillo
    • Un poco de romero
    • ½ hoja de laurel
    • Una cucharada de hierbas de Provenza
    • 1 vaso de caldo
    • Un poco de sal
    • Un poco de pimienta

    ¿Cómo se prepara?