Atascaburras, el plato de Semana Santa con el nombre más original


    Resumen de la receta

    Todos los trucos e ingredientes para elaborar uno de los platos con el nombre más original de nuestra gastronomía.

    La receta es sencilla pero efectiva y muy apropiada para las épocas de frío. El atascaburras es un plato ligado a la tradición manchega que los murcianos han logrado también hacer suyo y que sorprende más por su nombre que por su complejidad, aunque no se engañen, como todos los platos tradicionales, la mano del cocinero es lo que logra convertir la receta más simple en una obra maestra.

    Nosotros os dejamos aquí nuestra receta y algunos trucos para que vayáis pillándole el tranquillo al plato y lo acabéis haciendo como auténticos chefs. Pero tenéis que tener en cuenta que uno de los ingredientes principales es la paciencia, que es la que nos echará una mano a la hora de mezclar los ingredientes y que nos quede un plato fino.

    Para ello, debéis tener mucho cuidado con el fuego. Hay que ponerlo bajo mientras se va removiendo constantemente y con suavidad para evitar que se pegue la mezcla y que amalgame todo bien. No tengáis miedo de añadir un poco de agua si veis que se va secando. Es preferible tenerlo un poco más en el fuego hasta que evapore que tener un mazacote y no poder manejarlo.

    El origen del curioso nombre

    No está certificado por los historiadores, pero si lo quieren saber, la teoría más extendida sobre el plato es que su nombre se debe al ruido que se hace al majar las patatas con el bacalao. Parece ser que a alguien le recordó al sonido que hacen las patas de un asno al pisar sobre el fango, y ahí se ha quedado. De ser cierto, sería una lástima que se asocie a un plato con tan buen sabor una cosa tan poco gastronómica, pero las nomenclaturas son a veces caprichosas.

    El plato, pese a su denominación resulta ser más ligero de lo que parece a priori. Al menos lo será si no os pasáis con el aceite, que es lo que puede hacer que vaya subiendo el valor calórico del plato.

    Hay quien compara este plato con el ajoarriero y es verdad que similitudes no les faltan. Ambos podrían provenir del recetario judío, pero derivaron en distintos territorios.  Así, en Castilla-La Mancha y posteriormente en Murcia, el bacalao desalado se desmiga y se mezcla con las patatas y no se añade tomate, por lo que no toman el color que suele acompañar a la receta norteña.

    ¿Qué necesitas?

      Ingredientes

    • 2 kg. de patatas
    • 400 gr. de bacalao
    • 2 dientes de ajo
    • 12 cucharadas de aceite
    • 4 huevos
    • Un poco de sal

    ¿Cómo se prepara?