Levadura de cerveza

Mejora el cansancio: Es rica en sales minerales, aminoácidos, y sobre todo en vitamina B. Regulará tu tránsito intestinal y ayudará contra el ánimo bajo y el agotamiento. ¡Cuidado!
Si tienes la enfermedad de Crohn o infecciones provocadas por hongos.

Jalea real

Energía para tu cerebro: Procedente de las abejas, es rica en minerales, vitaminas y antioxidantes. Mejorará y aumentará tu metabolismo, además de retardar el envejecimiento de la piel. ¡Cuidado! Esta contraindicada para la diabetes o la obesidad.

Germen de trigo

Aporta fuerza y resistencia: Destaca por ser fuente de fósforo y por tener alta cantida de vitamina K y E. Ayuda al desarrollo muscular, así como a una buena circulación, ya que regula la presión arterial. ¡Cuidado! Los intolerantes al gluten no pueden consumirlo.

Té verde

El mejor aliado détox: Destaca por ser un poderoso antioxidante, gracias a su alto contenido de catequinas e isoflavonas. Es rico en vitaminas, entre las que destacan la E, B y C. ¡Cuidado! No se debe consumir durante el embarazo, ni durante la lactancia.

Lecitina de soja

Un eficaz anticolesterol: Aporta una gran cantidad de vitaminas B y E y fósforo. Recomendada para el control del colesterol, también reduce la fatiga y aumenta la memoria. ¡Cuidado! Hay que evitar su consumo en caso de tener hipotiroidismo

SALUD EN PÍLDORAS

  •  Pueden ser vitaminas, minerales, aminoácidos o ácidos grasos. Se presentan en
    forma de píldoras, comprimidos, cápsulas o líquidos.
  • Nuestro organismo necesita ingerir variedad en los alimentos, frutas, vegetales, carnes magras o pescado, entre otros. Si no obtiene los oligoelementos que requiere, los suplementos podrían ayudarnos.
  • Habla con tu médico antes de empezar a tomar cualquier suplemento, él te aconsejará qué hacer dependiendo del estado de salud, y de las vitaminas y minerales que falten en tu dieta.
  • Los suplementos alimenticios no son útiles para la pérdida de peso ni para curar enfermedades. Solo aportan nutrientes al organismo.
  • No tome más de la dosis que se recomienda. A menos que tu médico así te lo haya indicado. Tomar demasiada cantidad puede causar efectos secundarios.