¿Cuántas raciones de pescados hay que comer? ¿Diarias, semanales? Sin embargo, hay que saber elegir el que nos permita aprovechar mejor sus nutrientes, ya que no todas las clases de pescado benefician a nuestro organismo.


Aunque el pescado tiene menos proteína que la carne, contiene menos cantidad de grasas saturadas y más abundancia en ácidos grasos, favorables para nuestro organismo. Además, la carne del pescado se digiere mejor y es una opción muy saludable para personas con trastornos gastrointestinales.

ANTI COLESTEROL: Salmón y sardina

Estos pescados son esenciales en una dieta sana y equilibrada por tener una gran carga nutritiva. Son ricos en ácidos Omega 3 y Omega 6, que necesitamos para mantener nuestras arterias y nuestro sistema cardiovascular en buen estado. Además, estos ácidos ayudan a disminuir los niveles de LDL (“colesterol malo“) y aumentar el HDL (“colesterol bueno”).

RICO EN HIERRO: Merluza

Es un pescado blanco que destaca por su bajo contenido en grasas, y es ideal para personas que deben bajar su colesterol. Es rica en proteínas de alto valor biológico y principalmente en vitaminas del grupo B. Además, nos aporta minerales como el potasio y el hierro.

BAJO EN GRASAS: Bacalao

El bacalao contiene proteínas de alto valor biológico y, también es un pescado bajo en calorías. Además, consumir aceite de hígado de bacalao es beneficioso por su alta concentración en vitaminas del grupo A y D, y por prevenir los resfriados, la tos y demás
enfermedades del aparato respiratorio.

PARA LA MEMORIA: Trucha

La trucha es un pescado delicioso y económico. Se puede cocinar fácilmente. Un consejo: no les quites las escamas hasta terminar de cocinar. La piel adherida a las escamas libera grasa al momento de cocinarla y no necesitarás añadir más aceite para su preparación. Es una gran fuente de fósforo, perfecto en etapas de desarrollo.

Pautas para comprar bien el pescado

  • No a las especies de gran tamaño. Muchas especies almacenan altos niveles de mercurio. El pescado procedente de aguas profundas tiene menor riesgo de estar contaminado por metales pesados. Elegir aquellas más pequeñas reduce ese riesgo. En este caso, los más saludables son pescados blancos, el salmón y la trucha.
  • Ojo con la panga. Las malas condiciones medioambientales de las piscifactorías en las que se cría, que usan productos agroquímicos, son en parte responsables de la mala fama de este pescado. La OCU publicó un estudio donde aconseja reducir su ingesta porque los residuos contaminantes están dentro de los límites legalmente tolerados, aunque no suponen un riesgo inmediato para la salud.