Salmón, el rey de los pescados. Mejora la salud del cerebro y la memoria gracias a sus ácidos grasos Omega-3. ¡TOMA NOTA!


Si existe un pescado azul que en los últimos años haya destacado por sus propiedades nutricionales excepcionales, sus beneficios para la salud y por su delicioso sabor es, sin duda alguna, el Salmón Noruego.

Beneficios

El Salmón de Noruega es rico en proteínas y en ácidos grasos esenciales para la salud. Es una excelente fuente de vitaminas como la B12 y B6, y además contiene multitud de minerales como el fósforo, el magnesio, el yodo y el calcio.

Corazón saludable

El consumo regular de Salmón Noruego es muy beneficioso para el corazón y el sistema circulatorio gracias a su contenido en Omega-3, que repara los tejidos y baja las cifras de la presión arterial. Además, también ayuda a prevenir los famosos accidentes cerebrovasculares, ya que frena el endurecimiento de las arterias.

Buen ánimo

El Omega-3 es un importante aliado en la prevención de problemas cognitivos como la pérdida de memoria o demencias seniles, cuyo padecimiento o avance se pueden controlar. Además, se ha comprobado que las personas que consumen salmón con cierta frecuencia tienen menos riesgos de sufrir depresión, ya que éste mejora el estado de
ánimo.

Conservación

El Salmón Noruego, debemos consumirlo en uno o dos días, ya que no tiene buen envejecer. Si la intención es congelarlo, no es recomendable mantenerlo más de 3 meses en el congelador, ya que la grasa de los pescados azules se degenera y pierde sabor. Para congelarlo, desenvuélvelo, enjuágalo con agua fría y sécalo. A continuación, corta el salmón en porciones. Estos trozos se pueden mantener en bolsas para congelar o recipientes herméticos. Además, recuerda siempre no cocinarlo en exceso, es la mejor garantía para lograr un gran plato.

Consumo

Aunque está considerado un pescado graso, lo cierto es que el Salmón Noruego sigue siendo más magro que la mayoría de las carnes. Lo ideal es consumir entre 2 y 3 raciones de pescado azul a la semana.

salmón

Existen muchas formas sencillas y rápidas de cocinarlo

  1. A la plancha
    La parte media del salmón es una opción ligera y con poca grasa. Basta con sacar los lomos sin espinas y, si se desea, sin piel, para cocinar a la plancha o la parrilla «vuelta y vuelta», hasta que quede rosada la parte interna. Este plato es ideal para acompañar con un aliño de aceite de oliva, zumo de lima y de naranja o con un toque de ajo y tomillo. Tanto las hierbas frescas como el toque frutal le dan un delicioso aroma al lomo del salmón noruego.
  2. Crudo
    Si disfrutas de los platos frescos, como las ensaladas o los tartar, el salmón es tu mejor aliado. Su carne grasa permite el consumo directamente en crudo, limpio de espinas y piel. Puedes cortarlo muy picadito y posteriormente aliñarlo con unas gotas de aceite de oliva, especias como pimienta blanca y una cucharadita de mostaza.
  3. Al horno
    El salmón noruego también se puede cocinar en el horno tanto entero como en rodajas, y es una forma ideal para no añadirle calorías de más. En este caso, lo mejor es acompañar con una guarnición sencilla en el fondo, como un saltea- do de setas y cebolletas y como aliño, un chorrito de aceite y de vino blanco.
  4. En salsa
    De la parte superior del salmón se sacan unas rodajas perfectas para cocinar en salsa. Un buen modo es hacer las rodajas a la plancha y terminar su cocción en una salsa con nata y queso, o con una cremosa de cava, es una delicia.

salmón

Brocheta de salmón noruego con mahonesa de aguacate

  • 400 gr. de salmón noruego en dados
  • 2 limones en rodajas
  • 1 cucharada de sésamo blanco tostado
  • 4 cucharadas de mahonesa
  • 1 aguacate triturado
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 pizca de pimentón
  • tomillo picado
  • sal negra en escamas
  • canónigos para acompañar

Formamos las brochetas con las rodajas de limón y el salmón noruego alternando. Mezclamos el tomillo, el pimentón, el sésamo y el aceite y pincelamos las brochetas con la mezcla.

Preparamos la mahonesa mezclandola con el aguacate triturado hasta que quede una mezcla homogénea.

En una barbacoa o una parrilla bien caliente, ponemos un poco de aceite de oliva, y cocinamos nuestras brochetas hasta que el salmón noruego este su punto, decoramos con un poco de sal negra en escamas, y los canonigos, servimos con la mahonesa de aguacate.