La pasta es una buena envoltura para cualquier clase de relleno y es una de las prácticas más deliciosas para consumir la pasta. Te contamos sus trucos y los platos más comunes.


Como toda buena pasta, tiene que estar elaborada a partir de sémola de trigo duro.
Cuanto mejor sea el trigo, mejor será la pasta, mejor envolverá su contenido y menos peligro habrá de que se abra al cocer. Además tiene un alto contenido en proteínas, que llega al 14%.

Múltiples variedades de pasta

Los ravioli, los tortellini, los canelones y la lasaña son de pasta plana rellena de diferentes maneras y con distintos ingredientes.

El mundo de la pasta es inmenso por su cantidad de formas y presentaciones, ya que en estas especialidades no sólo varía el tipo de pasta, sino también el relleno a base de queso, carne o pescado.

La lasaña y los canelones pueden ser de pasta seca de calidad superior, siempre de sémola de trigo duro 100%. Aunque esta pasta seca se conserva muy bien, no es conveniente almacenarla más de un año.

También se puede emplear para hacerlos la pasta fresca, que es la que se prepara en casa o en obradores industriales y se consume recién hecha. Hoy se puede comprar en láminas para cortar y rellenar en casa al gusto de cada uno.

Se cuece rápidamente pero se conserva menos de una semana en la nevera sin sacarla del envase. Con ella se elaboran, tanto en casa como en los obradores, los ravioli y los tortellini.

Con qué prepararla

Condimentos:

  • El aceite de oliva virgen es el único que proporciona vitaminas A, E y C.
  • La mantequilla está muy indicada para las salsas blancas y las pastas al horno.
  • El tocino entreverado fresco o ahumado sirve para aromatizar.
  • Casi todos los rellenos llevan un refrito de ajo, cebolla, tomate, zanahoria, apio y puerro en distintas proporciones, a los que se añade verdura, carne o pescado.

Especias aromáticas:

  • La pimienta blanca, negra, rosa o verde, mejor molida al momento.
  • El perejil, rico en vitaminas A, B y C y en minerales.
  • La albahaca, especial para el pesto.
  • El orégano, para pastas frías con tomate crudo o pizzas.
  • La salvia, muy indicada para refritos de tomate.

Quesos:

  • El parmesano es el que más sazona.
  • El emmenthal o el gruyère es el que mejor funde.
  • El requesón, el de Burgos y la mozzarella son los que menos calorías aportan.
  • El manchego y el de Mahón están entre los quesos españoles más indicados.

Rellenos:

  • Además de la carne, se usa queso, verduras o pescados y mariscos.
  • También las conservas: el atún en aceite o natural, las anchoas y sardinas en aceite o recortes de salmón ahumado, las aceitunas y alcaparras.
  • Los crustáceos y moluscos son ideales.
  • El jamón serrano, de York o ahumado el bacón y la panceta.
  • Los canelones y la lasaña son adecuados para aprovechar carnes, aves y pescados.

Ravioli hechos en casa

  • Mejor emplea pasta fresca comprada y una bandeja especial.
  • Extiende una capa de pasta sobre la bandeja, ahuécalos para que quepa el relleno, pasa por encima el rodillo, rellénalos y cúbrelos con otra capa de pasta que se corta de la misma manera.

Cómo preparar tortellini

Corta rectángulos de pasta fresca comprada, pon en el centro de cada uno un poco del relleno deseado y dobla en triángulo y después en forma de media luna, enrollando juntos los extremos.

Canelones y lasaña

  • Saca placa a placa y escurre sobre un paño limpio.
  • Es conveniente cocerlos con una cucharada de aceite de oliva virgen y dejarlos caer en el agua hirviendo, uno a uno, para que se engrasen con el aceite de la superficie del agua y no se peguen.

El secreto de la cocción

  1. El hervor debe ser continuado y la pasta estar muy holgada en el agua.
  2. Sea cual sea su forma, hay que cocerla en abundante agua hirviendo (1 l. de agua y 10 gramos de sal, por cada 100 gr. de pasta).
  3. El tiempo varía según sea pasta fresca o seca, el grosor, la altitud del lugar, la calidad del agua, la altura del recipiente y la intensidad del fuego. La mayoría necesita 10 minutos, excepto las integrales que son más duras.
  4. Para que no se pegue se debe emplear una gran cacerola destapada y mover, de cuando en cuando, con tenedor de madera.
  5. Estará «al dente», cuando esté cocida por fuera pero algo dura dentro. Escurrirla inmediatamente. Las pastas en general resultan más digestivas cocidas «al dente» que pasadas. «Al dente» quiere decir que ofrezcan resistencia al morder.
  6. Un chorreón de aceite en el agua de cocer los canelones y la lasaña evita que se peguen las hojas entre sí. La pasta hay que escurrirlas inmediatamente después de cocida y servirla tan pronto como haya sido escurrida y sazonada.
  7. Durante el tiempo de cocción hay que vigilar que el agua hierva todo el rato y remover con cuidado de vez en cuando con una cuchara de madera para evitar que la pasta se apelmace. Cuando por fin se haya cocido, se debe escurrir inmediatamente y bien para que quede suelta.
  8. Los tortellini y los ravioli no se deben pasar por agua fría, en cambio los canelones y la lasaña se pueden poner en un recipiente con agua fría según se van sacando del agua hirviendo para parar la cocción y que no se pasen.
  9. Para que las pastas que no se gratinan en el horno lleguen a la mesa calientes y más sabrosas hay que templar la fuente de servirlas llenándola de agua caliente.