Es un alimento básico en las dietas de todas las culturas, e incluso forma parte de rituales sociales y religiosos. El pan.


Es un alimento básico para la Humanidad desde tiempos de la prehistoria, en todas las dietas de cualquier cultura y sociedad. El horno más antiguo que sirvió para cocer el pan data del 4.000 a.c. en Babilonia, y desde entonces ha formado parte de nuestra comida durante siglos y siglos.

En Europa su ingesta siempre ha sido muy popular. Alemania y Reino Unido son los principales productores con una cuota del 60%. En Asia, apenas se consume pan pues es sustituido por el arroz. La cantidad recomendada por la OMS (Organización Mundial de la Salud), es de 250 gr. al día.

Beneficios y mitos

Según estudios farmacológicos de la Universidad Complutense de Madrid, toda dieta equilibrada puede y debe incluir al pan ya que su consumo de forma moderada cubre parte de nuestras necesidades nutricionales.

Evita enfermedades

Su proteína vegetal ayuda a la prevención de enfermedades crónicas o cardiovasculares.

Rico en fibra

Contiene entre 10% y 20% de fibra, un nutriente importante para nuestra salud digestiva y a la hora del mantenimiento del peso, por eso se usa en las dietas.

Dosis de energía

Entre un 50%-60%, que contribuyen a mejorar nuestro organismo y aporta energía

Cero colesterol

Contiene muy poca grasa y apenas aporta colesterol. Una ración de pan, de unos 40 a 60 gr., aporta solo 80-110 kilocalorías, menos de un 5% de las 2.300 que debe consumir de media un adulto que tenga una actividad física moderada.

Fuente de vitaminas

El pan tiene un alto contenido en vitaminas variadas como el calcio, hierro, cinc, magnesio, potasio, fósforo, vitaminas B1, B6… Muy beneficiosas para la salud.

¡No, No engorda!

Como todo en la vida, si se consume con moderación, no. Varios estudios apuntan que ayuda a controlar el peso. 100 gr. de pan blanco aportan 290 calorías; y 100 de integral, 243 calorías.

¿Engorda más la miga?

Falso. La composición de la costra del pan es la misma que la de la miga, sólo que la acción directa del calor hace que pierda más agua y quede tostada.

Pan integral, ¿más sano?

Lejos de lo que se piensa, el pan integral tiene las mismas calorías que el pan blanco, la diferencia entre ellos es la fibra que poseen.

pan

Seis variedades de pan

  1. Pan de centeno

    Miga densa y oscura. Elaborados con harina de centeno, tienen la ventaja de que contienen menos gluten que los panes de harina de trigo. Su elevado aporte de fibra le convierte en un buen laxante.

  2. Baguette: símbolo nacional

    Se trata de una barra de 250-300 gr. de peso, de unos 60-70 cm. de largo, de corteza crujiente y brillante. Es un símbolo nacional de Francia y en 1993 el gobierno promulgó una ley para que sólo se elabore con métodos antiguos.

  3. Bagel

    Parece una rosquilla. Su miga es esponjosa y su exterior ligeramente crujiente. El truco de su esponjosidad está en que, antes de ser horneado, se cocina durante un tiempo muy breve en agua.

  4. Pan de pita

    Crujiente por fuera y hueco por dentro, cocinado a base de masa de pan enriquecida con aceite de oliva y cocido a alta temperatura.

  5. Pan Naan

    Se asemeja al pan de pita, aunque la forma de elaborarlo es diferente. En el caso de este pan, se utilizan unos hornos situados en el suelo conocidos como tandoori. Se les suele añadir queso a la mezcla para obtener un sabor más suave. También se combinan con frutos secos, queso y ajo.

  6. Pan sin gluten

    El gluten es un conjunto de proteínas presentes exclusivamente en la harina de diversos cereales de secano, fundamentalmente el trigo, aunque no es el único. Las principales harinas que se utilizan para la elaboración del pan sin gluten son, fundamentalmente, la de maíz y la de arroz, pero también soja.

migas

Receta recomendada: Migas sin gluten

  • 2-3 dientes de ajo
  • 10 gr. de chorizo o panceta picados
  • 1/2 pimiento rojo o verde
  • 200 gr. agua
  • 200 gr. de harina de maíz o enm su defecto usar un preparado panificable sin gluten.
  • aceite de oliva, sal

En una sartén sofreír los ajos, el pimiento troceado, el chorizo o la panceta.

Retirar y escurrir bien y reservar. Reservar el aceite. Mezclar lentamente el agua con la harina de maíz sin gluten y la sal.
Verter el aceite de la sartén y mezclar con la masa hasta que queden sueltas las migas. Servir en un recipiente las migas con el pimiento y la panceta (o chorizo).