Contiene potasio, un mineral necesario para el buen funcionamiento muscular. El fruto casero más consumido por los hogares, el membrillo.


El membrillo es una fruta típica de invierno más conocida por ser un alimento con el que se prepara dulce que por sus cualidades. Sin embargo, tiene grandes propiedades nutricionales para nuestro organismo.

Beneficios

Es rico en vitaminas A, B y C, y destaca por su alto contenido en fibra, lo que lo convierte en un excelente digestivo. El membrillo suaviza y favorece el buen funcionamiento del estómago y también del hígado. Además, tiene un considerable nivel de potasio, ideal para prevenir calambres y regular el sistema nervioso.

Contra el malestar

Hervido o al horno actúa contra el malestar general y alivia las náuseas y los vómitos. Además, es un buen diurético, ya que contribuye a eliminar la acumulación de líquidos y toxinas en el organismo.

Abre el apetito

Si sufres de inapetencia y no hay nada que quieras comer, tomar un poco de membrillo te ayudará a recuperar las ganas.

Consejos

A la hora de elegirlos hay que tener en cuenta que tengan la piel amarilla, sin golpes o magulladuras. Si la piel está uniformemente verde, es decir, inmaduro, se debe mantener a temperatura ambiente, y mejor envuelto en papel hasta que madure.

Conservación

El membrillo se puede llegar a conservar durante dos o tres semanas, así que si no se va a consumir enseguida lo mejor es meterlo en la nevera. Si se desea congelar, conviene pelarlo, cortarlo y rociarlo con zumo de limón, evitando así que adquiera una coloración marrón debido a la oxidación.

Consumo

El membrillo contiene muy pocas calorías, menos de 26 kcal. por cien gramos, pero al consumirse normalmente en su versión cocinada con azúcar, lo convierte en un alimento a tomar con moderación.

LICOR DE MEMBRILLO

  • 300 ml. de líquido de cocer el membrillo
  • 300 gr. de azúcar
  • 300 ml. de vino blanco
  • 300 ml. de anís
  • 12 granos de café
  • un palo de canela

Mezclar, embotellar, agitar y reposar

Existen muchas formas de tomar esta fruta:

  1. Dulce
    Por su sabor extraordinariamente ácido se hace difícil consumir la fruta cruda, por lo que se utiliza principalmente para elaborar el típico dulce de membrillo. Se elabora con la cocción de los frutos del membrillo, azúcar, y en algunos casos, agua. Es ideal para tomar en bocadillo, o con queso fresco en tus meriendas. No hay que olvidar que este dulce es de un alto contenido calórico, alrededor de 140 kcal. una porción de 100 gramos.
  2. Jalea
    El membrillo tiene un alto contenido de pectina, por lo que es popular para hacer jaleas y mermeladas. La jalea de membrillo es perfecta para untar unas tostadas o para rellenar bizcochos y pasteles. Si quieres hacer la tuya propia, rebana 4 o 5 membrillos crudos sin pelar y cuécelos a fuego lento durante 25 minutos. Después cuela ese jugo y hierve azúcar y jugo de limón. Por último, mézclalo todo y retira la jalea del fuego cuando se espese. Otra buena opción para aprovechar los membrillos es elaborar compota que, a la vez, resulta una forma muy práctica de conservarlos durante mucho tiempo en botes sin que se estropeen.
  3. Al horno
    Al ser un fruto bastante duro, es necesario cocinarlo muy bien, por lo que una de las mejores formas de hacerlo es al horno. Quita el corazón del membrillo, corta en cuartos y elimina las zonas duras. Coloca las rebanadas en una fuente para horno y luego rocía con miel, jugo de cítricos y agua. Tápalo y hornea durante una hora. Es perfecto para tomarlo como merienda con un poco de helado, o con pastel de ángel para el
    postre.

pato

Receta recomendada: Magret de pato con membrillo y naranja

  • 2 magret de pato
  • 1 membrillo
  • ralladura de naranja
  • 500 ml. de caldo de carne
  • 10 gr. de mantequilla
  • 5 gr. de azúcar glas
  • pimienta negra
  • sal

En una sartén, dorar el magret por la parte de la piel durante 15 minutos. Pelar y cortar el membrillo en cubos y pasar el magret a una fuente para el horno. Colocarlo con la piel para abajo y hornear a 180ºC durante 15 minutos.

Retirar la grasa del magret de la sartén y poner el azúcar glas y la mantequilla. Dejar que se funda la mantequilla y añadir los cubos de membrillo. Cocinar a fuego vivo hasta que se caramelice el membrillo y cubrir con el caldo.

Agregar la ralladura de naranja y dejar reducir a fuego vivo hasta que reduzca la salsa. Por último, salpimentar y servir.