Es fácil de preparar y combina muy bien con muchos alimentos. Te contamos elaboraciones y una salsa para cada plato.


Es uno de los aderezos más usados en la cocina, a pesar de que muchas veces se consume con recelo por la idea de su alto contenido graso. Sin embargo, la mayonesa se elabora con alimentos tan saludables como los huevos, el aceite, el jugo de limón o el vinagre.

Consejos

Si el sabor de la mayonesa te resulta muy fuerte preparándola con aceite de oliva, puedes utilizar otros aceites como el de girasol. Además si te ha quedado muy espesa, puedes aligerarla con un poco de leche o yogur, restando a la vez calorías. En el supermercado también encontrarás variantes como la mayonesa light, sin colesterol, que aporta la mitad de grasas y se prepara sin huevo y con aceites de soja u oliva.

Precauciones

La mayonesa casera es una salsa muy delicada ya que no está cocinada y contiene huevo en su preparación. Una vez hecha guárdala bien envasada en la nevera y no olvides consumirla como mucho en un par de días. Además, para evitar contaminaciones alimentarias, se puede elaborar con huevos pasteurizados.

Saludable

Por su alto contenido en yodo es beneficiosa para nuestro metabolismo, ya que actúa regulando nuestro nivel de energía. La mayonesa también posee vitamina A, que contribuye a tener una piel radiante y a fortalecer el cabello, la piel y las uñas.

Consumo

Dado su alto contenido calórico su consumo debería ser moderado y no abusar de ella.

Los aliados perfectos

  1. Ensaladas

    SALSA ROSA: Es ideal para utilizar en ensaladas, cóctel de marisco o para tomar con unos langostinos. Sus ingredientes principales son la mayonesa, el kepchup, el jugo denaranja y el brandy.

    SALSA CÉSAR: Conocida sobre todo por utilizarse para preparar la ensalada César, a la que da nombre. Está hecha a base de jugo de limón, aceite queso parmesano, mostaza, miel, y ajo.

  2. Pastas

    SALSA BOLOÑESA: Una de las salsas más tradicionales a la hora de combinar con la pasta, y una de las favoritas para hacer lasaña o canelones. La carne de ternera picada junto con cebolla, tomate frito, leche, zanahoria y perejil son ingredientes principales. Otra opción es utilizar carne de pollo o de pavo, en vez de ternera, para darle un sabor más suave.

    SALSA PESTO: Es una de las más populares en Italia aunque no todo el mundo se atreve a preparar esta salsa por sus poco habituales ingredientes. Se elabora con albahaca fresca, piñones, queso parmesano, queso pecorino, ajo y aceite.

  3. Carnes

    SALSA BÁRBARA: Esta salsa tiene mucha tradición, es una de las más antiguas que se conservan en la actualidad, y es ideal para acompañar cualquier tipo de carne. Sus ingredientes: la mayonesa la mostaza, la cebolla, los pepinillos en vinagre, las alcaparras y el perejil fresco.

    CHIMICHURRI: Es una salsa más bien líquida empleada sobre todo para acompañar carnes asadas. Es tradicional de Argentina y Uruguay, aunque muy extendida en su uso. Sus ingredientes son el vinagre, perejil, ajo, ají molido y sal, lo que le hace tener un sabor picante que combinan a la perfección con carne asada, o a la barbacoa.

  4. Pescados

    SALSA VERDE: Existen varios tipos de salsa verde, según la clase de plato al que acompañe, ya que es una salsa muy versátil. Resulta ideal para acompañar recetas tanto de pescado como de marisco, ya que está elaborada principalmente con aceite, vinagre, perejil fresco, ajo y sal.

    SALSA BEARNESA: Proviene de la salsa holandesa, a la que se le añadieron algunas especias y es de las más deliciosas. Está elaborada a base de mantequilla, yema de huevo, estragón, chalotas, perejil, vinagre de vino y sal. Esta salsa siempre se sirve caliente.

tallarines

Tallarines a la carbonara

  • 250 gr. de tallarines
  • 150 gr. de panceta
  • 150 gr. de queso parmesano
  • 4 huevos grandes
  • 1 cebolla
  • 500 ml de nata para cocinar
  • sal
  • pimienta negra molida

Picamos la cebolla muy fina y cortamos el beicon en tiras. En una sartén con un chorrito de aceite ponemos la cebolla. Cuando esté dorada echamos el beicon. Después añadimos la nata, mezclamos bien y dejamos que espese. Seguidamente agregamos el queso parmesano y mezclamos.

Con la ayuda de un batidor de varillas, batimos hasta que quede todo bien ligado. Mientras, hervimos los tallarines en una olla con agua, sal y un chorrito de aceite por 8 minutos, hasta que estén al dente. Escurrimos los tallarines, servimos en un plato y salseamos con la carbonara.