Tiene un alto valor nutritivo y poca grasa, lo que le convierte en un alimento excelente para una dieta equilibrada. Te contamos las variedades y algunas recetas exquisitas.


Los estudios arqueológicos demuestran que el hombre consume marisco desde el paleolítico, hace unos 40.000 años, época en la que se practicaba la pesca, además de la caza, como medio para subsistir.

De hecho, se han hallado anzuelos de la Edad de Piedra, con forma muy parecida a los actuales, que estaban hechos con distintos materiales, como cuerno, hueso o madera.

Cuándo comerlo

Actualmente, podemos encontrar en el mercado una extensísima variedad de mariscos. Aunque se venden durante todo el año, es recomendable consumirlo en los meses que contienen la «R», es decir desde septiembre hasta abril.

Una norma popular que tiene su explicación: el ciclo reproductivo de la mayoría de las especies tiene lugar entre mayo y agosto. Durante estos meses las especies pierden peso, la carne se vuelve más blanda y con menos sabor, las hembras desovan y, en general, la calidad disminuye.

Las variedades más comunes: Aunque existen muchos más, estos son los mariscos que predominan en la gastronomía española.

  1. Almeja. Existen muchas clases, siendo la fina la más valorada. Tienen un alto valor vitamínico y se comen crudas con limón, al vapor, en escabeche, a la marinera…
  2. Berberecho. Este marisco es muy popular y puede encontrarse fresco prácticamente durante todo el año. Su aporte calórico es muy bajo.
  3. Bogavante. Es el crustáceo más grande que vive en las aguas del Atlántico y del Mediterráneo y tiene diez patas, siendo las delanteras pinzas. Se suele preparar a la plancha o cocido.
  4. Calamar. Al igual que otros cefalópodos, cuando se sienten en peligro expulsa la tinta que almacenan en una bolsa. Según el tamaño, en España se les llama, cuando son muy pequeños, puntillas y, al crecer, chipirón. Están ríquisimos rellenos o rebozados.
  5. Erizo. Se parece a un globo, no tiene brazos y está cubierto de espinas. Las púas que cubren su cuerpo son móviles, lo que les permite desplazarse. Son ricos en proteínas.
  6. Gamba roja. Nace siempre siendo macho, y, como otros mariscos, sobre los 2 o 3 años, se convierten en hembras. Se alimentan de algas, plantas y pequeños animales. Contienen vitaminas, minerales y proteínas.
  7. Langostino. Se encuentra en todo tipo de mares y océanos. Su carne tiene un sabor menos intenso que el de otros mariscos. Está exquisito cocido o a la plancha.
  8. Mejillón. Son unisexuales, es decir que la hembra se posa sobre una superficie y pone cerca de un millón de óvulos, naciendo las crías a las dos semanas. Se suelen cocinar al vapor o en escabeche.
  9. Percebe. Forman grupos incrustados a las rocas donde rompe el oleaje. Su contenido en grasa es mínimo.
  10. Sepia. No suele criarse en piscifactorías y se come a la plancha, en guisos y arroces. Tiene un alto valor energético.

¿Qué bebida elegir?

Aunque se pueden acompañar de vino tinto, los platos de marisco, al igual que los de pescado, casan mejor con un espumoso, si la receta lleva una salsa cremosa o es muy especiada; con uva Chardonnay, los de sabor más intenso; y un rosado, con salsas barbacoa, a base de tomate, teriyaki…

Para acompañar

Las salsas más utilizadas son a base de huevo: mayonesa, alioli, salsa rosa, tártara… Sin embargo también existen otras opciones muy valoradas como una vinagreta, salsa verde, con mostaza, de yogur o de aguacate.

espaguettis

Espaguetis con langostinos y mejillones

  • 250 gr. de langostinos
  • 250 gr. mejillones
  • 250 gr. de calamares
  • 2 dientes de ajo
  • 1 copa de vino blanco
  • Caldo de pescado
  • 3 tomates
  • 200 gr. de espaguetis
  • aceite, guindilla
  • perejil picado
  • unas hojas de albahaca
  • aceitunas negras sin hueso

Rehogar los dientes de ajo picados. Añadir los calamares troceados y, cuando estén tiernos, agregar los langostinos pelados. Saltear unos minutos y echar la guindilla, sazonar y cocinar a fuego suave.

A continuación, añadir los mejillones y el vino blanco, y cocinar hasta reducir a la mitad. Agregar los tomates en dados y el caldo de pescado. Fuera del fuego, espolvorear con perejil.

Cocer la pasta en agua con sal el tiempo que indica el fabricante, escurrir y mezclar con la salsa y las aceitunas negras deshuesadas. Servir enseguida adornado con unas hojas de albahaca.

erizo

Revuelto de erizos

  • 1 lata de erizos
  • 8 huevos
  • 8 cucharadas de leche
  • 1 cucharada de aceite
  • 8 obleas de empanadillas
  • perejil
  • nuez moscada
  • sal, pimienta

Engrasar unos moldes de brioche y forrarlos con obleas de empanadilla, ajustando la masa a las paredes. Freírlos en abundante aceite y se desprenderán solos.

Batir los huevos, añadirles la leche, sazonarlos con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada y mezclarlos con la lata de huevas de erizo, aplastándolos para que se deshagan.

Engrasar con el aceite una sartén de hierro y cuajar la crema muy despacio a fuego flojo sin parar de mover con cuchara de palo. Llenar los moldes fritos, espolvorear de perejil y servir.