Es rico en tod­os los componentes y principios inmediatos necesarios para una nutrición equilibrada; además, es barato, se conserva fácilmente, tiene una buena digestibilidad, que aumenta cuando se cocina, y permite improvisar mil platos.


Resulta imposible precisar cuando el hombre empezó a consumir huevos por primera vez, ya que pácticamente desde los orígenes de la civilización, han servido de alimento a los seres humanos, pero no solo los de las gallinas, sino también de codorniz, pato y oca. Aunque los primeros son los que claramente predominan en el mercado.

Aprende a elegirlos

Poco a poco, se han introducido muchas mejoras tecnológicas, que han aumentado la productividad de las granjas avícolas y la produción del huevo.

Sin embargo, no todos son iguales, de ahí que según su calidad, se dividan en tres clases: A (de buena calidad para los consumidores), B (de menor calidad, pueden estar sucios) y C (para la venta como materia prima a los procesadores, con cáscaras débiles o dañadas).

Pero la calidad del huevo también depende de su frescura. Con el paso del tiempo, y al ser porosa su cáscara, va perdiendo agua, que se escapa en forma de vapor. Por eso, al comprarlos, hay que tener en cuenta la fecha de consumo preferente, que se fija contando 28 días a partir de la puesta.

10 curiosidades sobre los huevos

  1. Cerca del 10% del huevo lo constituye la cáscara que contiene 97% de carbonato de calcio y 3% de proteínas y su color depende del tipo de alimentación y de la raza de la gallina.
  2. Un huevo mediano de gallina pesa unos 60 gr. y contiene 85 kilocalorías, 6 gr. de proteína, 7 gr. de grasa y 228 gr. de colesterol.
  3. Para evitar alergias, únicamente se puede incluir en la dieta del niño, la yema cocida, a partir de los seis o siete meses, y la clara, después de cumplir el año.
  4. En general, un adulto puede consumir huevos entre tres y cuatro veces por semana.
  5. El tono de la yema varía según la dieta de las aves y se pueden congelar, pero antes hay que batirlas, porque si no la película que las recubre se rompe.
  6. Los de dos yemas se forman cuando se producen dos ovulaciones al mismo tiempo y siguen su proceso conjuntamente. Estas ovulaciones múltiples son hereditarias y típicas de gallinas jóvenes.
  7. Solo se deben comer crudos de forma ocasional, porque la clara posee una proteína llamada avidina, que es un factor antinutricional.
  8. Con la cáscara limpia, se mantienen frescos hasta 13 días después de puestos por las gallinas. Los rotos sólo dos días.
  9. Si las tapamos, las claras se conservan dos o tres días en la nevera y mucho tiempo congeladas, sirviendo incluso descongeladas para hacer merengue.
  10. En el sur de Chile, existe una raza de gallina, mapuche o araucana, que pone huevos de color azul verdoso.

huevos

Etiquetado

Forma de cría (3):
De 0 a 4, este dígito indica si la gallina ha sido criada de forma ecológica, si es campera, de granja o de jaula.

De dónde procede (es):
Las letras indican en qué país de la Unión Europea se ha producido, en este caso España.

Código de la provincia, municipio y granja:
Los siguientes números nos informan de cuál es la granja y dónde se encuentra.

En el envase:
Debe aparecer en un lugar visible, la fecha de consumo preferente, la empresa que los ha embalado y los comercializa, el número de huevos que contiene, la clase según su peso (XL, L, M o S), la forma de cría y la categoría.

crepes

Crepes con albaricoques

Crepes:

  • 2 huevos
  • 1/2 vaso de leche
  • 1/2 vaso de harina
  • 3 cucharaditas de aceite
  • sal

Crema pastelera:

  • 2 huevos
  • 1/4 l. de leche
  • ralladura de limón
  • 4 cucharadas de azúcar
  • 1 cucharada de Maizena
  • 1/2 bote de confitura de albaricoque

Crema de albaricoques:

  • 1/4 Kg. de albaricoques
  • 4 cucharadas de azúcar
  • un chorreón de zumo de limón

Mezclar los ingredientes de los crepes y dejar reposar en la nevera 30 minutos. Engrasar una sartén antiadherente, calentarla y verter 2 cucharadas de la crema. Mover la sartén por el mango para extender la masa y dorar los crepes.

Crema pastelera: Deshacer las yemas con el azúcar y la Maizena en un cazo de fondo grueso. Verter sobre las yemas la leche hirviendo con la ralladura, acercar al fuego y mover hasta que espese.

Enfriar y mezclar con la mermelada. Rellenar los crepes con la crema pastelera, enrollarlos y servirlos con una crema de albaricoques triturados con limón y azúcar.

tartaletas

Tartaletas de codorniz

  • 16 tartaletas
  • 100 gr. de jamón serrano
  • 16 huevos de codorniz
  • 8 cucharadas de nata líquida
  • perejil picado
  • sal
  • pimienta

Picar el jamón en dados muy finos y repartirlos en el fondo de cada tartaleta, junto con una cucharadita de nata líquida.

Cascar un huevo de codorniz en cada tartaleta sobre el jamón y la nata, sazonar con sal y pimienta. Colocar las tartaletas en una bandeja de horno. Gratinarlas hasta que se cuaje la clara. Servir espolvoreadas de perejil picado.