Gracias a su contenido en Vitamina A, ayudan a mantener en buenas condiciones los huesos, el cabello y la piel. Es un dulce con energía natural ¡Toma nota!


Los higos poseen un sabor dulce y exquisito y aportan numerosas propiedades saludables: son fuente de carbohidratos, fibra, vitaminas A y C, betacarotenos y minerales como el potasio, magnesio, calcio y fósforo.

Previenen la diabetes

A pesar de ser un alimento que contiene azúcares naturales, está demostrado que quienes consumen higos con regularidad tienden a tener los niveles de azúcar en la sangre más controlados. Además, este fruto y sus hojas, reducen la necesidad de insulina, razón por la que se recomiendan a las personas con diabetes.

Corazón sano

Los higos tienen cantidades importantes de Omega 3 y 6 que, junto con el potasio, permiten combatir diferentes problemas de salud relacionados con el sistema cardiovascular, como es el caso de la hipertensión arterial, riesgo de ataque cardíaco o problemas coronarios.

Colesterol a raya

Esta fruta también aporta grandes cantidades de fibras solubles que son fácilmente absorbidas por el cuerpo. La más importante es la pectina, que contribuye a reducir los niveles de colesterol malo (LDL) en la sangre.

Conservación

Los higos son frutos especialmente frágiles y delicados y no toleran bien la excesiva manipulación, por lo que lo ideal es consumirlos lo más frescos posibles. Si no los vamos a tomar en el momento, lo mejor para su conservación es lavarlos bajo el agua con suavidad y guardarlos en la nevera, siempre procurando que no pasen más de 2 o 3 días, ya que adquieren un sabor desagradable.

Existen muchas recetas para preparar con este fruto todo el año

  1. Secos
    Las frutas desecadas son una opción perfecta para disfrutar de ellas incluso cuando no es temporada. Si quieres elaborar tus propios higos secos es muy sencillo: Para hacerlo mediante el proceso de desecación natural, debes colocarlos bien limpios y secos en una red o malla mosquitera y dejarlos al aire libre. Es aconsejable que dejes un espacio entre los higos, ya que de esta forma permitirás que el aire circule mejor entre ellos. Además, es recomendable que gires o voltees los frutos un par de veces al día, para que el secado sea lo más parejo posible. El tiempo de desecación de un higo es de 1 a 3 días, dependiendo del mantenimiento constante de la temperatura y de la humedad del ambiente.
  2. En mermelada
    Es otra opción ideal para disfrutar de desayunos y meriendas. Coloca los higos limpios en una cazuela con un poco de azúcar y zumo de limón y deja reposar unas horas para que maceren. Pon la cazuela con los higos a fuego medio y deja cocer unos 40 minutos. Cuando haya espesado, retira la mermelada del fuego y si quieres, tritúrala con la batidora para hacerla un poco más homogénea.
  3. Agridulces
    También puedes preparar deliciosas conservas de higos. Lávalos en agua fría y cuécelos en una olla con vinagre y azúcar durante 45 minutos. Pasado el tiempo de cocción, déjalos enfriando en la olla y después llena los tarros con los higos y con el líquido previamente colado. Una vez fríos los tarros, pon a cocer al baño María durante 30 minutos y ¡listo!

higos

Ensalada de higos crujientes y queso

  • 8 higos morados
  • 8 lonchas de tocino ibérico
  • 200 gr. de lechuga y rúcula
  • aceite de oliva
  • 2 cucharadas de vinagre de Jerez
  • 120 gr. de queso Stilton
  • sal y pimienta

Envolver cada higo entero en una loncha del tocino y cerrarlo con un palillo. Poner una sartén al fuego con unas gotas de aceite y dorar los higos envueltos hasta que el tocino quede crujiente y la fruta blanda. Reservarcalientes.

En un bol pequeño, unir el aceite y el vinagre haciendo una emulsión. Repartir los brotes de lechuga y aliñar con la sal, aceite y vinagre.

Colocar los higos crujientes y poner a su alrededor el queso Stilton en dados o bien desmenuzado. Verter de nuevo otro hilo de aliño por encima de la fruta y servir rápidamente.