Forman parte de la gastronomía de prácticamente todas las culturas del mundo, ya que contienen muchos nutrientes. Son la base de la dieta Mediterránea.


El 2016 es el Año Internacional de las Legumbres. Así lo ha declarado la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura). El objetivo es fomentar usos nuevos y más innovadores de estos productos. Además de concienciar a la población de las ventajas que tienen este tipo de alimento como parte de una dieta nutritiva, saludable y a un precio muy bajo.

Un poco de historia

El nombre viene de legere manu (escoger a mano), ya que los antiguos elegían lo mejor de la planta y las semillas se arrancaban a mano. En España, hasta la década de los 60 se comían casi a diario pero, actualmente, su consumo ha disminuído con el cambio de estilo de vida. Aún así, siguen siendo un alimento básico e imprescindible en la dieta Mediterránea.

Cocinar e innovar

Aunque se consideran un alimento tradicional, cada vez son más los chefs que lo incorporan en la cocina moderna y en sus recetas más vanguardistas. Durante esta temporada, con la llegada del frío, prepara un plato caliente de legumbres para calentar tu cuerpo.

Existen en el mercado una gran diversidad de clases. Se trata de escoger aquellas que más se adapten a nuestros gustos y platos. Es recomendable probar nuevas variantes de vez en cuando.

Las más comunes en nuestra cocina

  1. Guisantes. Su temporada es la primavera. No deben faltar en ninguna cocina, ya sea frescos, congelados o en conserva. Aunque se suelen utilizar de acompañamiento, pueden protagonizar grandes platos.
  2. Habas. Frescas o secas. Al comprarlas debes tener en cuenta que la vaina esté tiesa, su color sea verde brillante y que al doblarla se rompa y cruja.
  3. Garbanzos. Su origen es el Mediterráneo. El garbanzo castellano es el más vendido en España. Para introducirlo en la olla del cocido, se deben meter en una red, de forma que no se rompen y se sacan fácilmente. En la cocina española, se consumen desde platos tradicionales como el cocido madrileño hasta más actuales como el hummus, típico en la cocina árabe.
  4. Lentejas. Puedes utilizarlas como plato único, ensalada o guarnición. A la hora de cocinarlas se deben cubrir de agua, así evitaremos que la piel se seque y se desprenda. España es considerado uno de los países más productores de estas legumbres. Las más común es la rubia castellana.
  5. Alubias. A finales de verano y principios de otoño es el mejor momento para encontrarlas en estado fresco. Si las compras frescas, debes desgranarlas. El resto del año las tienes En cada zona de España se utiliza un tipo de alubia, por lo que cada plato adquiere y muestra unas características distintas. El plato más conocido en el país es la fabada asturiana.
  6. Soja. Es ideal para los fans de la dieta vegetariana o ya hayan recurrido a una dieta de adelgazamiento, ya que es muy baja en calorías. Se consume de varias formas: en harina, para preparar hamburguesas, en platos veganos como ensaladas, o en la conocida salsa de soja para platos salteados de vegetales y pollo.

PARA BEBER

La leche de soja es una alternativa saludable a la leche animal. Ideal para las personas intolerantes a la lactosa y al gluten. Además, es un producto apto para diábeticos. Es una de las bebidas vegetales más consumidas en nuestro país.

TAMBIÉN EN POSTRE

Las lentejas con helado de pimienta Sechuan son uno de los platos más vanguardistas e innovadores. Lo podrás encontrar en el restaurante La Sopa Boba.

habas

Receta revomendada: Habas con cebolla caramelizada

Ingredientes

  • 1 kg de habas frescas sin pelar
  • una pieza de cebolla grande
  • un chorrito de vino oloroso
  • una cucharadita de azúcar
  • 100 gramos de cecina en lonchas finas
  • 4 cucharadas de aceite
  • una pizca de sal
  • una pizca de pimienta
  • una ramita de hierbabuena

Desgranar las habas y si la piel es dura quitarla. Calentar el aceite en una cazuela, confitar la cebolla en rodajas finas, salpimentar, tapar y dejar que se haga a fuego lento durante 30 minutos. Añadir el ajo cortado en láminas y rehogarlo.

Incorporar las habas, regar con el oloroso y dejar reducir. Sazonar con sal, pimienta, azúcar y la ramita de hierbabuena. Tapar la cazuela y dejar que se hagan en su jugo a fuego flojo ½ hora, o hasta que las habas estén tiernas.

Destapar la cazuela casi al final de la cocción para consumir el exceso de líquido si lo tuviera, añadir la cecina cortada en tiras finas y mover para que se mezcle. Servir las habas adornadas con unas hojitas de menta o hierbabuena. Incorporar el queso en dados y cocer 10 minutos sin parar de mover.