Contienen minerales y vitaminas esenciales como zinc, potasio, magnesio, hierro y calcio. Las espinacas son muy versátiles en la cocina, puesto que existen variedades para ser cocinadas y otras para consumirse crudas.


La espinaca se ha convertido en una verdura imprescindible para llevar una dieta equilibrada y saludable. Se trata de un alimento que aporta numerosos beneficiosos a nuestro organismo por su alto contenido en agua, minerales, vitaminas, fitonutrientes y pigmentos.

Protege el cerebro

Esta verdura contienen potasio, folato y antioxidantes que favorecen la actividad neurológica. El folato reduce las pérdidas cognitivas, y el potasio ayuda al incremento del flujo de sangre al cerebro, mejorando la concentración y también la actividad cognitiva y neuronal.

ANTI-INFLAMATORIO

La espinaca es uno de los vegetales más potentes para reducir las inflamaciones. Principalmente ayuda a prevenir las inflamaciones del corazón y las inflamaciones y dolores asociados a problemas de artritis y gota.

Pérdida de peso

Es ideal para incluirla en un plan de comidas para reducir nuestro peso, por su bajo contenido calórico, su alto contenido en agua y su gran aporte nutricional.

Aumenta la fuerza muscular

El calcio y el hierro que contienen las espinacas intervienen en el transporte de energía en todas las células, favoreciendo la vitalidad y la energía. Los nitratos, un compuesto abundante en la espinaca, son los responsables de la producción de dos proteínas que tonifican los músculos.

MEJORA LA VISTA

Las espinacas son fuente de caroteno, luteína y xanteno, siendo especialmente beneficiosas para la vista. Y su alto contenido en vitamina A protege los ojos. Previene el picor en ellos, la sequedad y las úlceras. Además, ayuda a combatir enfermedades oculares como las cataratas.

¿Cómo consumirlas?

A la hora de comprarlas hay que tener en cuenta el color y el tallo. Se debe elegir una cuyas hojas tengan un color verde brillante y un tallo fresco y crujiente. Es un vegetal delicado y puede conservarse en el frigorífico sin lavar durante 5 días. Antes de consumirlas, lavar para retirar la tierra, y eliminar las hojas decoloradas. Escurrir en un colador antes de cocinarlas.

espinacas

Tres variedades de espinacas

  1. ESPINACAS DE HOJAS RIZADAS

    También conocida como espinaca Savoy, es la variedad más popular de espinaca debido a su textura firme. Esta variedad requiere de un buen lavado, para eliminar por completo los restos de tierra, antes de someterla al cocinado. Se caracteriza por la forma de sus hojas, onduladas y crujientes, y de un color verde brillante y oscuro.

  2. ESPINACAS DE HOJAS LISAS

    Se trata de una variedad que se consume cocida, como las espinacas de hojas rizadas. La principal diferencia entre ambas está en sus hojas, más grandes, lisas y tiernas que las espinacas de hojas rizadas. La hojas no contienen crespas, y por tanto, son más fáciles de lavar y manipular. Generalmente se comercializan congeladas o en lata. A pesar de venderse completamente empaquetadas, sin tallos y prelavadas, es necesario limpiarlas antes de consumirlas.

  3. ESPINACAS BABY

    Es la variedad ideal para comer fresca y cruda. Se caracteriza por ser más pequeña y más tierna que las anteriores. Además, tiene un sabor más dulce, haciéndola especial para consumir como acompañamiento de frutas, como fresas, u otras verduras, como calabaza. Es el complemento ideal para proporcionar color, textura y sabor a los platos. Conserva mejor sus nutrientes y vitaminas al no manipularse ni cocinarse. Al igual que las otras variedades, se deben lavar antes de consumir.

espinacas

Receta recomendada: Rollitos de espinacas, queso y salmón

  • 200 gr. de espinacas
  • 4 huevos
  • 25 gr. de mantequilla
  • 1 cuch. de sal
  • 1/2 cuch. de pimienta
  • queso rallado
  • 200 gr. de queso cremoso
  • 100 gr. de nata
  • 200 gr. de salmón ahumado

Precalentar el horno. Mezclar las espinacas, yemas, mantequilla, sal y pimienta. Triturar y reservar.

Montar las claras de huevo. Incorporarlas a las espinacas, y mezclar. Extender la todo en la placa de horno, espolvorear con queso y hornear 12 min. Cuando esté cocido, desmoldar, formar un rollo y reservar.

Poner el queso cremoso y la nata en un recipiente y mezclar. Desenrollar el rollo de espinacas y cubrirlo con la crema de queso. Repartir el salmón, enrollarlo y envolverlo con film. Reservar en el frigorífico dos horas.