Es la comida más importante del día, pero 8 de cada 10 personas lo hacen mal. Esto es todo lo que debe incluir. ¡Toma nota!


FRUTA

A partir de los 40 años el organismo pierde capacidad de regeneración celular y disminuye la producción de colágeno, lo que hace que la piel se vuelva más seca y menos elástica. Por ello es indispensable consumir más verduras y frutas, especialmente las que son ricas en vitamina C, como el kiwi, las fresas, el pomelo o el limón. Inclúyelos en tu desayuno desde ya.

CEREALES

Los carbohidratos son clave para conseguir la energía que necesitas en tu día a día y, a la vez, mantener tu peso bajo control. La avena es el hidrato de carbono por excelencia: reduce significativamente el colesterol, combate el estreñimiento y produce una gran sensación de saciedad.

LÁCTEOS

Los lácteos desnatados sin lactosa son tus mejores aliados, ya que se digieren muy bien. Son una excelente fuente de proteínas, vitaminas y calcio, y son versátiles y ligeros. Añade a tu café o té una dosis de leche, tómate un poco de queso fresco bajo en grasas o apuesta
por un yogur natural.

ZUMO NATURAL

Empieza el día con un buen zumo natural de frutas. Puedes decantarte por el más tradicional, el de naranja, que contiene fósforo y magnesio, o innovar con el de plátano.
Su gran aporte en carbohidratos, fibra y potasio hacen que sea una auténtica bomba de salud. Solo tienes que meterlo en la batidora junto a un vaso de agua. También los frutos rojos son una excelente opción, porque son súper antioxidantes.

CAFÉ

Uno de los efectos más conocidos del café es que reduce el apetito. La ciencia lo atribuye a que aumenta los niveles del péptido YY, una hormona que produce el intestino cuando comemos y que influye en la saciedad. No importa la cafeína, el descafeinado reduce el apetito todavía más.

HUEVO

Puedes tomarlo en forma de tortilla, revuelto, cocido… Además, su proteína es de alto nivel biológico. En gran parte se encuentra en las claras, así que no creas que si deshechas la yema te la estás perdiendo. ¿Más? El huevo acelera el metabolismo y sacia, lo que hace que tu estómago se llene más rápido.

SEMILLAS DE CHÍA

Al igual que las de lino, las semillas de chía son una buena fuente de grasas poliinsaturadas Omega 3, que ayudan a regular la tensión arterial y el colesterol en sangre disminuyendo las lipoproteínas LDL y aumentan las HDL. Inclúyelas en tu yogur natural. ¡Te encantará!

FRUTOS SECOS

Aportan proteína y grasas saludables que garantizan beneficios neuronales, cardiovasculares y de control del apetito. Eso sí, no hay que pasarse con las cantidades, con tomar 4 nueces es suficiente. También valen las almendras, avellanas, pero siempre en crudo.