Mantienen intactas las propiedades nutricionales de los alimentos. Dulces y salados, conservas que no precisen estar refrigerados, son los más fáciles de almacenar.


Los alimentos enlatados ofrecen muchas ventajas, son nutritivos, duraderos y se pueden consumir fuera de temporada, además las latas que se utilizan permiten conservarlos sin riesgo.

Encurtidos

Son una alternativa ideal para picar entre horas. Con ellos puedes hacer banderillas o pinchos a tu gusto. Combina aceitunas, cebolletas, pepinillos, pimientos rojos… La variedad es enorme.

Verduras

Los vegetales enlatados más comunes son los guisantes, el maíz, el tomate, los espárragos… Puedes preparar una rica ensaladilla acompañándolos con palitos de cangrejo y un poco de mayonesa, no se tarda nada y es un entrante completo.

Legumbres

Las judías blancas, pintas y negras son ingredientes básicos en la mayoría de las despensas y basta con calentar y servir. Además pueden calentarse en su misma lata. Para ello, hay que quitar la tapa superior y cubrir la parte que se queda abierta con papel de aluminio. Por último, se coloca el envase en un recipiente con agua y se cuece a fuego lento.

Pescado

El atún, las sardinas, o los patés se han utilizado durante años para preparar comidas de forma rápida y sencilla. La presentación más habitual es en aceite, tomate y escabeche. Un bocadillo de sardinas con su espina es siempre una excelente opción de merienda para los pequeños en edad de crecimiento.

Caducidad

Por lo general las conservas suelen tener una caducidad de dos a cinco años, manteniendo óptimamente sus cualidades de sabor y sus niveles de nutrición. Para conservar las latas lo más seguras posibles, almacénalas en un lugar oscuro y seco, como la despensa.

Conservas de frutas llenas de vitaminas

  1. Confitura
    Se obtienen al cocinar frutas enteras o en pedazos en un almíbar con azúcar. Se prepara el almíbar, se añaden las frutas y se cocina hasta que esté a punto. Las latas de melocotón o de cerezas son un postre ideal para disfrutar en cualquier temporada del año. A los almíbares se les puede dar un toque aromático si agregamos trocitos de canela o de vainilla, un poquito de jengibre o raspadura de limón.
  2. Mermelada
    Está elaborada con frutas cortadas en pequeños cubos que se maceran con azúcar antes de la cocción y se dejan hasta que el azúcar esté completamente disuelto. Son una buena opción para acompañar una tostada de pan en desayunos o meriendas. Además, las mermeladas elaboradas con fructosa, sustituyendo a la sacarosa, son perfectas para los diabéticos, ya que se absorben rápidamente en el organismo y no provocan cambios bruscos en los niveles de glucosa.
  3. Compota
    Se cocinan las frutas cortadas en un almíbar ligero. También se pueden preparar con frutas secas remojándolas previamente en agua tibia. Las compotas de pera o de manzana pueden tomarse mezcladas con yogur natural o con castañas asadas. Además, también sirven de guarnición perfecta a los platos de carne, ya que dan un contrapunto dulce.
  4. Jalea
    La jalea es un tipo de conserva gelatinosa hecha a partir del jugo de las frutas como las fresas o las uvas, y mezclado con azúcar y pectina. Es excelente para endulzar el yogur natural o queso fresco.

champiñones

Receta recomendada: Champiñones al Cabrales

  • 2 latas de champiñones
  • 150 gr. queso de Cabrales
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 200 ml. de nata para cocinar
  • 1 puerro
  • 2 dientes de ajo
  • perejil
  • aceite de oliva
  • sal

Poner una sartén al fuego con un chorrito de aceite y echar los champiñones con los ajos picados y el perejil. Cuando estén listos, colocar en una fuente de horno.
Después poner la mantequilla en una sartén y freír el puerro muy picado, en la misma sartén añadir el queso, dejar que se deshaga bien e incorporar la nata.
Volcar la salsa encima de los champiñones e introducir en el horno durante 20 minutos. Por último servir.