Las castañas son ricas en nutrientes, sobre todo hidratos de carbono, fibra y vitamina B. Es el fruto seco más completo.


Las castañas son un tipo de fruto seco rico en hidratos de carbono y poco contenido en grasas y proteínas. Poseen abundante riqueza en vitaminas B y C, aunque estas vitaminas solo se presentan en su totalidad en las castañas crudas. Es común consumirlas asadas. Se trata de un saludable alimento con importantes beneficios nutricionales.

Excepcional tránsito intestinal

La gran cantidad de fibra que contienen las castañas, contribuyen a una óptima flora intestinal. Este beneficio conlleva un mejor funcionamiento del sistema inmunológico. Además, las castañas contribuyen a prevenir el estreñimiento, así como dolencias y enfermedades del intestino grueso.

Aporte energético

El potasio y el hierro mejoran el rendimiento cerebral y físico. Las vitaminas del complejo B que aporta son beneficiosas para personas activas, puesto que nutren, reconfortan y proporcionan importantes dosis energéticas.

Ayuda al corazón

Son ricas en potasio, ayudando a controlar la retención de líquidos y la hipertensión. Además, el alto contenido en hierro favorece la producción de hemoglobina, y la prevención de la anemia. Las grasas saludables que contienen los frutos secos, convierten las castañas en un alimento saludable para personas hipertensas.

Efecto saciante

Su alta composición en hidratos de carbono la convierten en el alimento perfecto para paliar el hambre. Estos carbohidratos son absorbidos por el organismo de manera lenta, manteniendo los niveles de azúcares equilibrados y quitando la sensación de hambre.

Bajo en calorías

Los frutos secos son alimentos poco calóricos por su alto contenido de agua, y por ser bajos en grasas. A ello hay que añadir su fácil digestión, y es que, la cocción de las castañas favorece la transformación de los hidratos de carbono y las convierte en un alimento más digerible que las castañas crudas.

¿Cómo conservarlas?

Las castañas tiernas se deben conservar en un lugar fresco y seco, libre de insectos y sin guardarlas en bolsas impermeables. Si están peladas y cocinadas se conservan unos días en el frigorífico. Las castañas pueden congelarse, tanto crudas como cocidas, siempre que se mantenga la corteza. Congeladas duran hasta 4 meses.

castañas

Cuatro formas de consumo

  1. COCIDAS
    La cocción de las castañas transforma este fruto seco en un alimento más digerible. Para cocerlas, primero hay que quitarles la piel, y posteriormente, meterlas en una cazuela con agua y unas gotas de anís, y dejar cocer durante 45 minutos. Las castañas cocidas suelen servirse en purés, cremas, salsas, o como acompañamiento de pastas o setas.
  2. ASADAS
    Es la forma más clásica de consumo, y pueden hacerse en el horno, la sartén o el microondas. Antes de cocinarlas es importante hacerles un corte horizontal para que no revienten. En caso de hacerlas a la sartén, utilizar una sartén con agujeros si la cocina es de gas. Una vez estén asadas, envolverlas en un paño y estrujarlas con suavidad para retirar la cáscara y la piel. Al igual que las castañas cocidas, se suelen utilizar como acompañamiento de arroces, pastas o guisos.
  3. HARINA
    Se obtiene moliendo castañas deshidratadas y peladas. Es una harina empleada para elaborar galletas, bizcochos, panes, rebozados o salsas, pero debe consumirse rápidamente ante la pérdida de su aroma. Esta harina no contiene gluten, convirtiéndolo en un alimento adecuado para celiacos.
  4. MARRON-GLACÉ
    Se trata de castañas peladas, confitadas y glaseadas con almíbar perfumado, una especialidad de repostería francesa. Para elaborarlas en casa, hay que hervir, pelar, hervir de nuevo, y cocer con almíbar las castañas. Dejar reposar en un bol, volver a cocer, escurrir y dejar secar.

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Receta recomendada: Sopa de castañas

Ingredientes

  • 20 castañas
  • 2 hongos secos
  • 1 cebolla de verdeo
  • 1 chorro de vino
  • 1 trozo de manteca
  • 1 chorro de leche
  • perejil
  • sal, pimienta y aceite de oliva

Preparación
Poner a remojar los hongos en el vino. Cortar la cebolla de verdeo y rehogarla en la manteca. A esto agregar agua salada y las castañas peladas. Hervir hasta que estén tiernas, aproximadamente 45 minutos. Cuando le falten 15 minutos, agregar los hongos.
Condimentar con pimienta y rectificar sal. Retirar del fuego, agregar el perejil y pasar por la licuadora hasta que quede una crema, y agregar un chorro de leche. Servir y decorar con el perejil y el aceite de oliva.