Son ideales para mantener un estilo de vida sano y equilibrado por tener una cantidad escasa de
colesterol y grasas saturadas.


Las carnes blancas se caracterizan por tener una cantidad escasa de colesterol y grasas saturadas. Haciendo de ellas un alimento adecuado para todos, especialmente para aquellas personas que desean mantener un estilo de vida sano y equilibrado controlando su nivel de calorías y grasas.

Dentro de este grupo, podemos encontrar el pollo, gallina o gallo, conejo y pavo, cuyas carnes son muy ligeras, de fácil digestión, e ideales para preparar tanto platos sencillos como recetas más elaboradas.

Propiedades

Esenciales para los amantes del deporte y para las dietas adelgazantes y proteicas, las carnes blancas destacan por su composición rica en hierro, proteínas, vitamina B12 y aminoácidos esenciales.

¿Cómo consumirlas?

Cuando consumamos carne de ave debemos quitar siempre la piel, ya que es en ella donde reside el mayor contenido graso. Si no la quitamos será imposible controlar la ingesta calórica para nuestra dieta. Una opción saludable a la hora de preparar la carne blanca es a la plancha o al horno y acompañarla de una ensalada o una guarnición de verdura, olvidemos las patatas. Conseguirás un plato nutritivo y de fácil digestión.

y ¿Cuándo ?

Lo más recomendable es no sobrepasar nunca las dos raciones de carne blanca a la semana. No conviene abusar de ella.

Conejo, pollo y pavo

Los condimentos y las especias son convenientes para realzar el sabor y el aroma de las carnes blancas

  1. Conejo: La carne de conejo destaca por su elevado contenido en potasio, en fósforo y en calcio. Además esta carne proporciona un aporte de sodio moderado. En cuanto a su contenido en vitaminas, destacan las vitaminas del grupo B, en especial la B3 y la B12. Hay dos variedades, el conejo de monte y el de granja. Los que se crían en libertad son más ligeros, más finos y más sabrosos, aunque más duros. Y los de granja, contienen más grasas, una textura más tierna y un savor suave.
  2. Pollo: Es una de las más demandadas en todo el mundo y su consumo nos aporta proteínas de alto valor biológico; importantes vitaminas coma ácido fólico y B3; y minerales, destacando el fósforo y el potasio, y en menor cantidad podemos encontrar también hierro y zinc. La carne de este ave es muy importante para deportistas y niños que están en edad de crecer. Igualmente se pueden beneficiar de su consumo las mujeres embarazadas, ya que durante la gestación se necesita un mayor aporte de ácido fólico y proteínas, ambos presentes en el pollo.
  3. Pavo: Entre los minerales que componen el pavo destacan el magnesio, el zinc, el potasio, el fósforo y el selenio. Por su parte, en el apartado de vitaminas destacan las del grupo B, como la niacina, vitamina B6 y B12. Además, contiene pequeñas cantidades de ácido fólico y tan sólo trazas de vitaminas liposolubles. Protagonista en las cenas de Navidad, el pavo es un alimento que merece estar en nuestra lista de la compra durante todo el año.

¿Tienes invitados? Sorpréndelos

Receta: Paella de pollo

  • 1 pollo cortado en 8 trozos
  • 4 tacitas moka de arroz
  • 8 cucharadas de aceite
  • 2 ñoras
  • 1 pimiento verde
  • 1 rojo
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 kg. de tomate natural pelado
  • 1/4 kg. de judías verdes
  • 9 tacitas moka de agua o caldo
  • perejil
  • sal
  • zumo de limón

Calentar el aceite en una paellera, dorar las ñoras y el ajo, sacarlos y machacarlos en el mortero con el perejil. En el mismo aceite freír por un lado el pollo sazonado y por otro los pimientos en trocitos.

Añadir el tomate escurrido y picado sobre los pimientos y por otro lado seguir friendo el pollo. Rehogar encima las judías, mezclar todo y añadir el arroz. Dar unas vueltas al conjunto y verter el agua o caldo hirviendo junto con el machacado del mortero.

Cuando rompa el hervor, rociar con el zumo de limón. Cocer 8 minutos con fuego fuerte, bajar el fuego, cocer otros 10 minutos y reposar 10 más antes de servir.