Fruta tropical con una alta cantidad de minerales y vitaminas que proporciona grandes beneficios. Los tipos de caquis se distinguen según su carácter astringente. Los caquis no astringentes son los más consumidos.


Los caquis son una de las frutas tropicales propias del otoño e invierno. Su sabor dulce y la gran cantidad de beneficios y propiedades que aporta lo convierten en un alimento ideal para añadir a la rutina de nuestra dieta.

Propiedades

Además del calcio, fósforo, hierro, sodio y potasio, el caqui es una fuente potencial de vitmainas, especialmente del grupo A y C. La vitamina A interviene en el buen estado de la piel, el cabello y los huesos, y la vitamina C, para los dientes y glóbulos rojos. Es una fruta con bajo contenido en sal, y unido a su demás composición la hacen un alimento ideal para diabéticos e hipertensos.

Uso en cocina

Generalmente se consume como una fruta fresca, pero es un alimento muy versátil en la cocina. También puede consumirse desecado, e incluso ser el ingrediente principal en purés, pasteles, mermeladas o panes.

¿Cómo conservarlos?

Se trata de una fruta tropical muy frágil que debe consumirse madura. En caso de que el caqui esté tierno, dejarlo madurar a temperatura ambiente, aunque puede acelerarse ese proceso utilizando una bosa de papel como envoltorio. Una vez esté listo para su consumo, mantenerlo en el frigorífico. El caqui puede congelarse sin perder sus propiedades.

Componentes

Esta fruta tropical aporta la ingesta adecuada y diaria de calcio, hierro y magnesio. Tiene un sabor muy dulce, y fácil de comer y de incluir en cocina. El principal componente del caqui es el agua, seguido de los hidratos de carbono con fructosa y glucosa. En menor proporción se encuentran las proteínas y los lípidos. También destaca su bajo valor calórico.

Tránsito intestinal

El alto contenido en azúcares y taninos confieren a los caquis aún no maduros unas propiedades astringentes favoreciendo el proceso de la digestión. Por su parte, los caquis maduros favorecen el tránsito intestinal y ayudan a combatir el estreñimiento por su alta cantidad en fibra y azúcares. Es, junto a las pasas y las ciruelas, uno de los mejores alimentos para el sistema digestivo.

Protege los ojos

El caqui ayuda a prevenir daños en la retina, principalmente por la pérdida de visión. Su elevada proporción en antioxidantes y las vitaminas A, C y K, favorecen la regeneración del tejido previniendo enfermedades como las cataratas.

caqui

Tres variedades deliciosas

  1. Rojo brillante

    Esta variedad de caqui es autóctona de la Comunidad Valencia, concretamente en la Ribera del Xúquer. La variedad Rojo brillante o tomatero se recoge semi maduro para posteriormente pasar por un proceso de manipulación y evitar la astringencia y así poder ser consumida. En su punto de madurez es muy astringente y no estaría en disposición de ser consumido. Se trata de una fruta deliciosa con numerosas propiedades beneficiosas para la salud. Tiene un color anaranjado y un tamaño similar al de los tomates.

  2. Caqui sharon

    Variedad de piel fuerte y gruesa que permite una mejor manipulación post-maduración. Se caracteriza por su enorme calidad gustativa y una completa eliminación de la astringencia. Es conocido también como caqui duro. Esta variedad contiene un nivel bajo de taninos solubles, unos buenos niveles de potasio, aunque menores niveles de calcio, hierro y fósforo. La variedad Sharon se obtiene entre los meses de noviembre y marzo y puede ser consumida en diferentes fases de maduración.

  3. Caqui fuyu

    Variedad importada de Japón caracterizada por su forma achatada, su color naranja, una pulpa fuerte y su poca cantidad de semillas. Puede consumirse inmediatamente después de su recolección. De este modo se evitan los procesos de manipulación y tratamiento previos a su comercialización. Los caquis Fuyu pueden comerse cuando todavía no han madurado por completo. Por sus características, es la variedad de caqui más cultivada en el mundo.

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Receta recomendada: Tarta fría de caquis

  • 400 ml. de leche condensada
  • 400 ml. de leche evaporada
  • 3 caquis
  • 1 sobre de gelatina de limón
  • 15 galletas de avena
  • 70 gr. de mantequilla
  • 1 cuch. de limoncello

Triturar las galletas y mezclarlas con la mantequilla y el limoncello. Con la mezcla, forrar la base de un molde.

Guardar el molde en el frigorífico para que se endurezca. Poner en un cazo la leche condensada y la leche evaporada, y llevarla a ebullición. Apartar del fuego, añadir el sobre de gelatina y mover.

Pelar los caquis, añadirlos a la gelatina y triturarlos. Verterlo en el molde y dejar en el frigorífico hasta que cuaje, unas 6 horas.