La Avena: Contiene vitamina B1, B2, y B6 y minerales como el calcio, magnesio, hierro y fósforo. Una inyección de energía que hace falta a todo deportista, toma nota.


Fuente de carbohidratos, vitaminas, minerales y proteínas. La avena es uno de los cereales más completos que existen y aporta grandes propiedades nutricionales para nuestro organismo.

Colesterol a raya

Su contenido en aminoácidos esenciales hace que sea un alimento muy útil para personas con los niveles de colesterol alto, ya que ayuda a disminuirlo y a la vez aumenta el bueno.

Gran saciante

Los hidratos de carbono complejos de absorción lenta que contiene la avena, hacen que el efecto saciante sea muchísimo más prolongado, por lo que además de ayudar en la disminución del apetito, es útil para controlar los niveles de azúcar en la sangre.

Regularidad

La avena contiene fibra soluble, que facilita el tránsito intestinal y ayuda a mantener la regularidad. También contribuye a reducir la retención de líquidos y tiene además, un potente efecto diurético.

Controla la tiroides

El consumo regular de avena previene el hipotiroidismo, ya que contiene yodo, un mineral que hace funcionar de forma correcta la glándula tiroidea.

Conservación

La forma más correcta de conservar la avena es guardarla en un recipiente hermético y en un lugar fresco y seco (también se puede en la nevera). De esta manera puede llegar a durar hasta un año en óptimas condiciones.

Consumo

Dos cucharadas de copos de avena apenas tienen 100 calorías, lo que la convierte en un alimento perfecto para la ingesta diaria. Además, está demostrado que el consumo moderado de avena ayuda a bajar de peso, ya que estimula el metabolismo y colabora en la absorción de los nutrientes en el organismo.

Especial DEPORTISTAS

  • La avena ayuda a mantener la masa muscular, absorber la grasa, disminuir la fatiga y evitar el agotamiento.
  • Incluye avena tanto antes de practicar ejercicio como después, para reparar el tejido muscular.

avena

Las recetas son rápidas y muy sencillas de preparar

  1. Batido
    Una de las formas más simples y deliciosas de incorporar la avena a tu alimentación es tomarla en forma de batido. Mezcla un vaso de leche desnatada, 2 cucharadas de copos de avena y un poquito de canela o esencia de vainilla y pasa la batidora hasta que esté completamente triturado. Este batido puedes hacerlo también junto con la fruta que más te guste, es una opción ideal para tomar en la merienda sin sumar calorías.
  2. Tortitas
    Las tortitas de avena son perfectas para el desayuno. Para prepararlas solo tienes que licuar 4 claras de huevo, 1/2 de taza de copos de avena, 1 taza de leche de almendras y un poco de azúcar. Rocía un poco de aceite de coco en una sartén y cocínalas unos minutos hasta que estén consistentes. Una vez hechas, puedes espolvorear canela por encima o untarles algo de mermelada.
  3. Crema
    Para hacer crema de avena, pon a calentar 1/2 litro de leche desnatada con 2 cucharadas de azúcar y canela. Agrega los copos de avena lentamente y deja hervir durante 5 minutos. Este plato acompañado de arándanos y frambuesas es perfecto para comenzar el día con mucha energía.
  4. Horneada
    La avena horneada es una receta muy fácil y sabrosa. Para prepararla necesitas:
    – 2 tazas de copos de avena
    – 1 cucharadita de polvo para hornear
    – 1 taza de leche de almendras
    – 1 cucharada de mantequilla
    – 2 cucharadas de yogur
    – 1 clara de huevo y canela.
    Mezcla todos los ingredientes en la batidora y lleva al horno durante 30 minutos. Tómala con frutos secos, ¡es una delicia!

bizcocho de avena

Bizcocho de zanahoria y avena

Ingredientes:

  • 3 huevos
  • 120 gr. de azúcar
  • 150 gr. de zanahoria rallada
  • 150 gr. de harina de avena
  • 100 gr. de copos de avena
  • 100 ml. de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de canela
  • 1 sobre de levadura

Poner en un bol los huevos y el azúcar y batir hasta que doblen su tamaño y blanqueen. Añadir la ralladura de zanahoria y el aceite y seguir mezclando.
Agregar la harina, levadura, canela y los copos de avena. Batir todo hasta que quede una masa homogenea.
Poner la mezcla en un molde previamente engrasado con un poco de aceite y harina y hornear unos 30-40 minutos a 180ºC. Dejar enfriar y servir.