A lo largo de la historia, el hombre ha desarrollado diferentes técnicas para la conservación de los alimentos. ¿Objetivo? Evitar que ataquen los microorganismos y así, poder almacenarlos durante más tiempo en perfecto estado.


El ahumado es una técnica que consiste en someter los alimentos a una fuente de humo que proviene de combustionar la madera. No todas son válidas, ya que no deben tener resina ni ser húmedas. Según el tipo, el sabor será distinto.

En algunos alimentos

El proceso del ahumado sólo se puede realizar en determinados alimentos, que sacan el máximo partido a su sabor y textura: pescados, embutidos, quesos, carnes en pierna y jamones, condimentos, el té y la malta.

Dos técnicas

Existen dos tipos de ahumados: los que se realizán en frío o en caliente. El primero de ellos tiene una duración entre 24 a 49 horas y no supera los 30ºC. Mientras que el segundo se realiza con una temperatura superior a los 60ºC. Lo ideal es realizar primero el proceso frío y después en calor.

¿sabías que…?

Nutricionalmente el ahumado conserva prácticamente todos los nutrientes presentes en el alimento sin ahumar, a excepción del contenido protéico ya que hay una desnaturalización por el calor.

Los 6 encurtidos más comunes

  1. Pepinillo. Es el más consumido en el mundo desde hace 4.000 años. De hecho, se dice que Cleopatra era fan de este aperitivo por ser muy hidratante y muy poco calórico. Se suelen preparar solos o rellenos de pimientos.
  2. Cebollitas. Requieren de un cultivo específico, ya que sus bulbos deben ser pequeños y blancos. Es una importante fuente de minerales como el hierro, el calcio, el fósforo o el magnesio, además de contener grandes cantidades de antioxidantes.
  3. Pimientos. Se utilizan tanto los verdes como los rojos o amarillos. Según el color, que determinará su estado de maduración, tendrá unas propiedades u otras. El rojo, o también llamado morrón, es el más nutritivo y completo .
  4. Zanahorias. Contienen antioxidantes como los betacarotenos, que impiden que las grasas se oxiden y se depositen en las paredes arteriales.
  5. Alcaparras. Por regla general se sirven siempre encurtidas en lugar de frescas. Son un perfecto antioxidante y el alimento ideal si deseas perder peso, ya que están constituidas fundamentalmente por agua, con muy poca cantidad de grasa y carbohidratos, por lo que su contenido calórico resulta muy bajo.
  6. Aceitunas. Son esenciales en la dieta Mediterránea. Entre sus variedades se encuentran la verde y la negra, que se pueden consumir a su vez con o sin hueso, rellenas, enteras o troceadas. Poseen grandes propiedades nutricionales. Tienen calcio, y minerales como hierro, sodio, potasio, magnesio, fósforo o yodo, aminoácidos, vitaminas del grupo B y provitaminas A y E.

Desde la sal…

La salazón es un método destinado a preservar los alimentos, cuyo efecto es la deshidratación parcial de los alimentos, el refuerzo el sabor y la inhibición de algunas bacterias. Lo más frecuente es aplicarlo en carnes o pescados, aunque tambien se pueden salar frutas y vegetales.

…hasta el azúcar

El proceso de sumergir la fruta en almíbar puede lograr que logre mantenerse durante más tiempo en buen estado.Las que mejor quedan en este proceson son los higos, melocotones, cerezas, albaricoques, manzanas o peras.

Ensalada de calabacín y salmón

  • 1 calabacín grande
  • 1 paquete grande de salmón ahumado
  • 1 aguacate
  • aceite de oliva virgen extra
  • cebollino
  • queso blanco de untar
  • sal, pimienta

Cortar en dados el salmón y el aguacate e introducirlos en un bol grande. Añadir un poco de aceite, sal y pimienta y remover todo.

Poner un molde redondo sobre un plato y añadir la mezcla anterior. Encima poner una capa de queso de untar. Y sobre el queso, poner otra de dados de
salmón.

Con un pelador sacar tiras largas del calabacín, incluyendo la piel. A continuación, ponerlas encima del salmón ahuecándolas. Desmoldar y decorar con unas tiras de cebollino.