Una buena salsa puede marcar la diferencia en un sencillo plato. Te presentamos las más básicas, que, además, admiten multitud de variantes.


Una sencilla y casera salsa convierte una ensalada, un pescado a la plancha o un filete en un placer para el paladar. Te presentamos las más utilizadas en la cocina española, aunque como sucede en nuestra gastronomía, en algunos casos cada región tiene su propia variante.

1 Rosa

También se llama salsa de cóctel. Nació en 1920 cuando un científico argentino, ganador del Premio Nobel de Química, Luis Leloir, se encontraba en un restaurante y le trajeron su plato de langostinos. Ante el tenía dos salsas, ketchup y mayonesa, pero ante la indecisión de cual usar se le ocurrió mezclar ambas y obtuvo una nueva cuyo color era rosado. Con el tiempo, se le fueron añadiendo otros ingredientes, como un chorrito de zumo de naranja y brandy.

Sus usos: Por supuesto, para el marisco, especialmente gambas o langostas, para las patatas gajo y para las ensaladas.

2 Mostaza

Es un auténtico clásico porque los pueblos antiguos como sumerios, egipcios y romanos ya la utilizaban. Su base es muy sencilla, mostaza, miel, vinagre y sal. Se le puede añadir leche, yogur o nata para darle más consistencia y, si se quiere, algunas hierbas como eneldo y hasta una cucharadita de coñac o un poquito de cerveza.

Sus usos: Perfecta para tomarla como acompañamiento a ensaladas, carne de cerdo, ternera o pollo, verduras y patatas.

3 Tomate

Aunque se llama también salsa napolitana su origen no está en Italia, sino en México. Un fraile franciscano la probó en un mercado de Tenochtitlan durante su etapa de misionero en el siglo XVI. Llevaba tomates (aún no conocido en Europa), cebolla, pimientos y chile. La llevó a Italia y poco a poco se fue extendiendo hasta que en el siglo XVIII se popularizó. La base sigue siendo la misma pero puedes añadirle ajos, hierbas aromáticas… Eso sí, es importante que los tomates estén bien maduros y, si no quieres encontrarte pedacitos de verdura, puedes triturarlo todo.

Sus usos: Realmente sirve para todo, carne, pescado, pasta, pizzas… Además, se puede hacer y guardar en el frigorífico varios días para utilizarla cuando se necesita.

4 Mayonesa

El origen de esta salsa está envuelto en la polémica. Unos dicen que es creación del chef del Duque de Richelieu, quien lo acompañó en su campaña de invasión a Mahón, en 1756, y la creó a partir de ingredientes locales. Los otros, que la salsa ya existía en la isla menorquina y que los franceses la copiaron. En cualquier caso, su receta es sencilla, huevos y aceite emulsionados con un chorrito de vinagre o zumo de limón y una pizca de sal.

Sus usos: En la cocina se adapta a casi todo y es indispensable en la ensaladilla rusa. Además, sirve como base para otro tipo de salsas, como la rosa o el alioli.

5 Alioli

Es una mahonesa con ajo, es decir, al huevo crudo, la sal, el aceite y el zumo de limón, se le añaden ajos en más o menos cantidad, al gusto. Algunos historiadores dicen que la mahonesa surgió cuando los franceses le quitaron el ajo al alioli. En cualquier caso, también es muy popular en Francia, sobre todo en la Provenza.

Sus usos: Arroces, pescados, carnes, como salsa para las patatas fritas o asadas, untada en pan…

6 Pesto

Siete son los ingredientes originales de esta salsa de Liguria (Italia): albahaca, ajo, piñones, sal marina gruesa, queso parmesano, queso pecorino y aceite de oliva. La palabra pesto viene del genovés pestare, que significa machacar o moler en un mortero, que es la forma en que tradicionalmente se prepara esta salsa.

Sus usos: Ideal para la pasta, ya sea en platos calientes o en ensaladas frías. Pero tampoco queda mal en pescados y carnes a la plancha.

7 Vinagreta

Como su nombre indica, su base es el vinagre, al que se le añade aceite y sal y se emulsiona. A partir de ahí, se le puede añadir un poquito de mostaza, aceitunas o pepinillos picados…

Sus usos: Esta salsa vinagreta, mezclada con pimiento rojo, pimiento verde y cebolla, es perfecta para unos mejillones al vapor o un salpicón de marisco.

salsas

8 Barbacoa

Tiene su origen en Estados Unidos y, simplificando, podría decirse que es un ketchup ahumado. Sus ingredientes pueden variar, pero, si la quieres hacer en casa necesitarías salsa de tomate, salsa de soja, ketchup, miel, mostaza, pimentón, aceite, salsa Perrins, sal, azúcar moreno, cebolla, pimienta y tabasco (si quieres darle un toque picante).

Sus usos: Para la carne a la barbacoa y algunas ensaladas verdes. También puedes untar carne que después vayas a cocinar a la parrilla o al horno, como costillas o alitas.

9 Verde (Perejil)

Hay muchos tipos de salsas a las que se denomina verde, variando en cada país. En España, en general nos referimos a la que se hace con mucho perejil, una especie de fumet con harina, caldo de pescado y vino blanco que acompaña a la merluza y a otros pescados. En Francia y en Alemania se elabora emulsionando el aceite con diferentes hierbas aromáticas como borraja, perifollo, berro, perejil, pimpinela, acedera, cebollino, eneldo… En México, se hace con tomate verde y chile.

Sus usos: Para la merluza, el bacalao, las almejas, los berberechos, las patatas.

10 Romesco

Originaria de Tarragona necesita pimientos rojos secos o ñoras, tomates, ajos, pan, almendras, aceite de oliva, vinagre, sal y pimienta.

Sus usos: Para carne, verduras y para los famosos calçots al horno, aunque realmente con ellos se emplea la salvitxada, que lleva menos cantidad de ñoras y más tomate para que quede un poco más líquida.