La hija de Carlos Falcó ha comenzado una nueva etapa en su vida en la encamina sus pasos afianzándose como uno de los grandes nombres de la gastronomía en nuestro país.


No se acerca a las cotas de popularidad de Tamara Falcó pero Xandra Falcó, marquesa de Mirabel no es ni mucho menos una desconocida para los medios. Es una mujer interesantísima, con una cultura amplísima que daría para mil entrevista. Pero al igual que los otros tres hermanos Falcó menos mediáticos, Xandra siempre ha abogado por la discreción y por centrarse en una parte del trabajo que a menudo queda oculta a los ojos de la prensa.

Aún así, de vez en cuando vamos sabiendo de sus pasos. Tanto de su trayectoria profesional como de su recorrido vital, ambos muy ligados al mundo del vino y la gastronomía. Y estos días ha sido ella misma quien ha querido comunicar un feliz acontecimiento que deja patente que además de una apasionada de ese campo, es también un nombre propio en el sector.

Nueva etapa vinculada a la gastronomía

Se trata de su incorporación a la Real Academia de la Gastronomía, una institución que le viene como anillo al dedo y en la que su padre estuvo muy vinculado. No en vano, fue vicepresidente durante años de esta institución, cuyo objetivo, dicen es “difundir y proteger la cultura gastronómica española”.

Y de eso, los encargados de hacer de marqués de Griñón una de las marcas más famosas dentro del sector de vino, saben un rato. El nombramiento de Xandra como académica de número de la organización no ha sido una sorpresa, puesto que la decisión fue tomada en febrero y así se anunció, pero no ha sido hasta hace unos días cuando se ha celebrado la junta que la convierte en miembro de facto.

Las labores de la academia

Aunque en algún que otro programa de televisión hemos ido viendo a algunos de los académicos, lo cierto es que es una institución discreta, como la propia Xandra, pero con unos objetivos muy claros. Así, se encargan de defender la investigación y protección de los diferentes tipos de cocina de nuestro país, pero además también trabajan en muchas otras direcciones.

Una de ellas es la educativa, para lo que están desarrollando proyectos como la creación de estudios específicos, como una cátedra universitaria de gastronomía. Tienen también una vía para buscar la colaboración a institucional  para abordar temas tan actuales y tan complejos como la mejora de la alimentación global y la prevención de la obesidad.

Pero, principalmente, quieren difundir el patrimonio cultural y gastronómico de nuestro país y promover los productos agroalimentarios, un sector que Xandra conoce bien de cerca. No en vano, ella recorrió junto a su padre durante muchos años las hectáreas de los pagos familiares en los que se hace su célebre vino y fue testigo y parte importante de la creación de los aceites de oliva que también salieron bajo el sello marqués de Griñón y que tan buen resultado dieron.

Una época complicada

2020 fue un año duro para Xandra Falcó. Ese año perdió a su padre, Carlos Falcó, que falleció a causa del coronavirus en marzo. Pero solo seis meses después, la tragedia volvía a cernirse sobre ella y era su marido, Jaime Carvajal Hoyos, el que fallecía de manera repentina a los 56 años.

A esta época aciaga, Xandra ha hecho frente con lo que mejor se le da: centrándose en su vida profesional y apoyándose en su familia. Fruto de tantos años de trabajo laborioso y dedicación llegó en junio de 2020 su cargo como presidenta del círculo de Fortuny. También lo hace ahora esta incorporación a una academia en la que seguro que puede aportar muchos conocimientos e ideas.