Para ver Madrid desde las alturas, para disfrutar de la tranquilidad de estar rodeados de árboles o para descubrir rincones escondidos en pleno centro… aquí tienes una lista de sitios para pasar un buen rato.


Faltan solo unos días para que la estación más calurosa del año haga su entrada oficial, pero Madrid ya se prepara para ella, porque el sol y las temperaturas se han adelantado invitándonos a disfrutar de nuestro tiempo al aire libre. Y la opción, este verano, se antoja más adecuada que nunca para pasar un rato con amigos.

Las terrazas de los locales madrileños siempre han estado cotizadas, pero lo están mucho más en estas fechas en las que hay que mantener las distancias de seguridad y respirar aire fresco tanto como se pueda. Por eso, nosotros hemos preparado una selección de esos rincones de la capital en los que pasar un rato agradable.

En la lista hay un poco de todo, desde terrazas que son toda una insignia de las noches madrileñas, ‘places to be’, y hasta rincones escondidos que harán las delicias de quienes adoran seguir descubriendo lugares en una ciudad que creen que conocen bien pero que nunca deja de sorprender a sus habitantes.

Madrid, a vista de pájaro

Resulta paradójico que, durante mucho tiempo, las partes elevadas de los edificios fueran las viviendas más denostadas cuando, ahora, los áticos son el espacio más deseado.

Sucede con las viviendas y también con los locales, porque los ‘rooftop’ se han convertido en la nueva tendencia para el ocio, especialmente el nocturno. No es de extrañar teniendo en cuenta que aúnan varias cosas: la primera, las vistas. La segunda, la posibilidad de disfrutar del aire libre y de la brisa nocturna en un espacio en el que, además, no hay transeúntes.

Para nuestra lista hemos buscado en pleno centro de la ciudad. Ahí, a un paso de la gran vía y de la plaza de Isabel II, encontramos la terraza del Santo Domingo. Esta azotea, que acoge la piscina del hotel, tiene dos zonas de ocio diferenciadas y un impresionante jardín colgante. Esta última planta sirve para disfrutar de un afterwork con unas vistas impresionantes del Madrid de los Austrias pero también para una cena, con una carta llena de platos para compartir, todo con un ticket medio de unos 30 euros.

Estos días también ponemos la vista en Picalagartos Sky Bar & Restaurant, un espacio que se ha consolidado en lo alto de la Gran Vía como uno de los referentes de la noche madrileña. Allí, en la confluencia entre tres zonas de fiesta, como son Tribunal, Chueca y Huertas, muy cerca del edificio Telefónica, se encuentra este lugar en el que tomarse un cóctel al atardecer y dejarse ver.

Pasión por el producto

Para quienes quieran seguir con los pies en el suelo, este año los restaurantes con más solera se han esmerado también en llenar de vida sus terrazas. Ese es el caso de Amparito Roca, en pleno barrio de Salamanca, en la calle Juan Bravo, que ha ampliado su espacio con una terraza en la que degustar su cocina tradicional, basada en la tradición alcarreña.

Y entre los ‘must’ de ese barrio, no puede faltar Cristina Oria, que ha sabido reinventarse y seguir manteniendo a sus incondicionales en plena pandemia. Su agradable terraza en Ortega y Gasset es solo una excusa más para probar cosas que son clásicos tanto de su mesa como de su tienda. Como el ‘foie mi cuit’ o sus versiones trufadas de algunos platos y sus postres.

Alejado del mundanal ruido

Para quienes quieran olvidarse del asfalto pero sin salir de Madrid, la casa de Campo es el lugar ideal y se ha revelado como el espacio imprescindible de la temporada. En medio del parque, se ubica uno de los espacios que mejor acogida está teniendo y en el que más están dejando ver los ‘foodies’ madrileños. Se trata de Villa Verbena, una terraza con vistas al lago y una carta en la que el producto y las brasas son la base.

Rincones singulares

Y para q los que adoran seguir descubriendo rincones de Madrid o disfrutando de otro modo de espacios singulares, hemos seleccionado un par que seguro que hacen las delicias de los más sibaritas.

Uno es The Chapel. El espacio es una auténtica joya escondida porque se trata ni más ni menos que del patio de la Friedenskirche –literalmente, iglesia de la paz- que es sede de la iglesia evangélica alemana en Madrid. Está situada en un lateral de la Castellana y fue construida a principios del siglo XX siguiendo los deseos del kaiser Guillermo II. La parte gastronómica la gestiona el equipo del restaurante Sin Sombrero y puede ser una buena opción para sorprender y pasar un rato agradable.

Y una idea para acertar con quienes disfrutan de los espacios históricos es llevarlos a Raimunda Madrid. Este restaurante, enclavado en el palacio de Linares, goza también de una terraza que es digna de ver y que merece una parada para degustar su carta, con platos basados en la cultura iberoamericana. Un remanso de paz situado a tan solo unos metros de la mismísima plaza de Cibeles.