Este lunes, todas las miradas estaban puestas en Hondarribia, uno de los rincones con más encanto -casi mágico- de Guipúzcoa, País Vasco. Esta vez el interés generado no se debía a su espectacularidad como reclamo turístico, ni al poder de seducción de su propuesta gastronómica de mano de los mejores chefs, algunos de ellos con estrellas Michelin, ni a sus admirados vinos, pese a contar con las mejores bodegas de España. Tampoco por sus diseñadores, ya sea en materia de alta costura, zapatos o joyas; ni por tener a los creadores de contenido, influencers o expertos en moda mejor valorados del país. El motivo de tanta expectación es una estratégica mezcla de todos estos atractivos ingredientes en un mismo escenario de excepción, celebrado en los jardines del Hotel Río Bidasoa, gracias al increíble poder de convocatoria de la agencia Bidibi Badibi Bú Group, que logró reunir a representantes de todas las artes anteriormente citadas bajo las I Jornadas Turísticas de Gastronomía, Moda y Lujo en el País Vasco. El resultado, como no podría ser de otra manera, ha sido todo un éxito y ya comienza a pulular el deseo de una segunda convocatoria y es que el sabor que ha dejado esta primera experiencia entre los asistentes no podría ser más favorable.

La idea era convocar a representantes de los distintos sectores para que mostrasen sus distintas novedades a futuribles consumidores y, de paso, estrechar lazos entre ellos para reformular su concepto del talento. Lo consiguieron. La premisa era ambiciosa, pero aquellos que aceptaron el reto supieron dejar el listón bien alto y sorprender a los allí congregados. Los nuevos creadores de contenido digital dieron buena cuenta de la propuesta gastronómica de los mejores chefs estrella Michelín de la región, que no dudaron en invertir horas de trabajo en dar forma a platos y tapas que representasen, de manera mágica, lo que diseñadores de alta costura y artesanía mostraban sobre la pasarela. Cada vestido o complemento tenía su parejo sobre el plato. Algo que, para el comensal, vendría a ser algo así como notar la estimulación en el paladar de lo que veía a la vez sobre las modelos que desfilaban. Una locura de concepto que, sorprendentemente, ha sido un éxito rotundo y que seguramente será imitado, pues supone una vuelta de tuerca y el mejor reclamo turístico para una zona que ya atesora fieles.

Así, con esta idea por bandera, se pudieron degustar las creaciones culinarias del restaurante con estrella Michelin -y dos Soles Guía Repsol- Alameda, de los hermanos Txapartegi, fieles defensores de la cocina tradicional y del producto local que, como han demostrado, no tienen miedo a reinventarse con este tipo de desafíos. Así lo hizo también el chef con cuatro estrellas Nazario Cano, que se inspiró en los diseños de gala de Eduardo Andés, que a su vez se dejó seducir para sus creaciones en la industria y minería del País Vasco, usando para ello tonalidades grises y pedrería en plata que tanto gustaron. Por decirlo de alguna forma, pudimos descubrir a qué sabrían sus vestidos de noche o cómo luciríamos si pudiésemos vestir sus platos. Algo muy fácil de digerir, más si bañamos esta idea con la cata de los mejores Reservas de las famosas Bodegas Añada Real y los más selectos txakolis de las Bodegas Hiruzta.

Recetas vascas que también venían con la prestigiosa firma de vanguardistas como Aitor Amutxastegi del restaurante Arraunlari Berri, o Andoni Chinchilla y Gorka Aguinaga, este último encargado de plasmar sobre el plato la alta joyería de la gemóloga Lisi Fracchia, quien ya se encuentra en el joyero de grandes nombres de nuestro país como puede ser Anne Igartiburu o la mismísima Reina Letizia, así como otras royals como Máxima de Holanda o Matilde de Bélgica, que brillan más aún gracias a sus piezas de joyería con inusuales y coloridas gemas.

Como decíamos, a esta experiencia única acudieron convocados por la agencia Bidibi Badibi Bú Group talentos diversos y todos ellos tuvieron su oportunidad de aportar su visión para sorprender a cada instante que pasaba. Así lo hizo también la diseñadora Sara Navarro, quien explicó cómo su “yo rebelde” quiso desde joven hacer que “la mujer se sintiese más femenina y empoderada al caminar bajo sus diseños de zapatos de más de 15 centímetros con olor a cereza”, aprovechando sus propias palabras. Al igual que Aitziber Etxebarrieta o Maialen Campaña, que vistieron a influencers de referencia en el País Vasco -Estibaliz Prieto, Nagore Fernández, Érika Bermejor, Estefany Escobar o Sandra Martín Haro- con sus diseños, robando gesto de admiración entre los presentes, entre los que destacaba la visión experta de Elena Arzak o Jesús Reyes, entre otros muchos.

Una estratégica mezcla de ingredientes creativos que conformaron un menú de talentos en uno de los rincones más bellos de España, Hondarribia, concretamente en los jardines del Hotel Río Bidasoa o su restaurante Sugarri, que se vistió también de gala con la delicada decoración vegetal de la mano de la empresa vasca Endanea Garden. ¿Se podría pedir más? Quizá sí. Repetir la experiencia con una segunda vuelta de las Jornadas Turísticas de Gastronomía, Moda y Lujo en el País Vasco, dado que en su primer pulso ha vencido a todos y ha demostrado no tener rival.